El techo de su casa se derrumbó y duerme con sus hijos con el corazón en la boca

Una habitación ya se derrumbó, el techo de la otra está a punto de caer y cada tormenta la obliga a sacar a sus hijos de la pieza a las apuradas. Tiene 200 mil pesos por mes y no le alcanza ni para alquilar. Quién es y cómo ayudarla.

· 3 min de lectura
El techo de su casa se derrumbó y duerme con sus hijos con el corazón en la boca
El techo de su casa se derrumbó y duerme con sus hijos con el corazón en la boca

En La Cañada, departamento Figueroa, una familia vive horas de angustia pura. Las lluvias de los últimos días terminaron de quebrar una vivienda precaria y Daniela, madre de una adolescente de 17 años y un nene de 5, hoy le teme al techo que la cobija.

La mujer contó que una de las habitaciones ya perdió parte de sus paredes y que el techo quedó al borde del colapso entre el jueves y el viernes. Desde entonces, la familia se refugia en otro ambiente, pero nadie puede dormir tranquilo: cada ráfaga de viento o cada gota que cae les recuerda que la estructura entera está en la cuerda floja.

“Me desespero y los saco de la pieza”

Daniela describió a Noticiero 7 cómo se le eriza la piel cuando el cielo se pone negro. “Viene viento así, la verdad que me desespero. Trato de sacar a mis hijos de la habitación, está a punto también de deschumbarse. Me siento con mis hijos, estoy ahí con miedo”, relató.

La rutina se volvió una pesadilla: durante las tormentas, pasa buena parte de la madrugada despierta, abrazada a los chicos, esperando que nada ceda. “Tengo una sola habitación también, que estoy con mucho miedo ahí. Habito con mis hijos, pero con miedo”, confesó.

Sin plata para reparar ni para alquilar

El drama no termina en las paredes. Daniela vive con lo justo: sus únicos ingresos son las asignaciones que cobra por sus hijos, unos 200 mil pesos por mes. Con eso no alcanza ni para arreglar lo que se rompió ni para pagar un alquiler en otro lado.

“Prácticamente yo no tengo un recurso para hacer una casa, no tengo nada. Son asignaciones que cobro de mis hijos, 200 mil pesos por mes. No llego para alquilar”, dijo.

La solidaridad de los vecinos es su salvavidas. “A veces la gente me está donando también con algo, con alimento, con sopa. Estoy pasando un momento difícil, la verdad que sí”, contó.

Un pedido desesperado: un hogar seguro

Con el pronóstico de más lluvias en el horizonte, Daniela sabe que el riesgo no pasó. Por eso hizo un llamado urgente a quien pueda darle una mano: “La necesidad es esta, que yo busco un hogar seguro, una casa segura para mis hijos”.

Quienes quieran colaborar con Daniela y sus dos hijos pueden comunicarse al 3854 84-7253. La familia necesita encontrar un lugar donde vivir sin el miedo constante a que el techo se les venga encima.

Más para leer

Vuelve el festival que llena la plaza Mauricio Rojas de danza y sabores
Sociedad
UNSE: el rector habló de salarios, becas y una feria que llega a Plaza Libertad
Sociedad
Siete meses de ensayos y nueve números: el Instituto Asaim copó el escenario con una muestra que emocionó a las familias
Sociedad
2.500 estudiantes correrán por la salud mental: la maratón que se viene este sábado
Sociedad
Feriado del 12 de octubre en Santiago: el detalle que define si podés comprar y si pasa el basurero
Sociedad
31 chicos escribieron una novela y ya tienen su primer capítulo en la radio
Sociedad