El Tano Maccarini sobrevivió a la peor tragedia del carnaval y murió 48 años después: el secreto que se llevó
Sobrevivió a la peor tragedia del carnaval de Corrientes en 1978 y dedicó su vida a que no se olvidara. El Tano Maccarini murió en las últimas horas, pero el secreto que guardaba sobre aquella noche lo contó una sola vez.
El carnaval de Corrientes perdió a una de sus voces más autorizadas. Miguel “Tano” Maccarini murió en las últimas horas a causa de un paro cardíaco, tras descompensarse en el centro de salud donde estaba internado desde el lunes por una fuerte caída que sufrió en su casa el sábado anterior.
La noticia golpeó a toda la comunidad comparsera. Maccarini no era solo un músico: era un símbolo de resistencia, un tipo que había atravesado lo peor y aun así siguió tocando el bombo por décadas.
La tragedia que marcó su vida
El “Tano” integraba la comparsa Ará Berá y fue uno de los sobrevivientes de la llamada “Tragedia de Las Flores”, ocurrida el 23 de septiembre de 1978. En aquel accidente vial sobre la Ruta Nacional 3, en territorio bonaerense, murieron ocho miembros de la delegación del grupo “El Rayo”.
Maccarini salvó su vida de milagro. Desde entonces, dedicó cada día a mantener vivo el recuerdo de sus compañeros. Esa mezcla de dolor y compromiso lo convirtió en una figura querida y respetada dentro y fuera de la avenida.
La “Universidad del Sonido” y su rol como jurado
Como parte de la batería de Ará Berá —conocida popularmente como la “Universidad del Sonido”—, Maccarini marcó el ritmo de varias generaciones de percusionistas. Su oído y su experiencia lo llevaron a ser convocado frecuentemente como jurado en la elección de los Embajadores Nacionales Culturales.
Su pasión por el carnaval no se quedaba en el escenario. También fue periodista y difusor cultural: durante décadas cubrió los eventos de la fiesta y condujo programas de radio como “Arte Nuestro en el aire” (Radio Sudamericana) y “Ñande Ñuvaiti” (FM Net), donde les daba espacio a los realizadores e historiadores locales.
El artista detrás del bombo
Pero Maccarini tenía otro talento menos conocido: era un artesano en metales y especialista en heráldica. A lo largo de su vida esculpió obras en cobre, bronce y alpaca, y realizó exposiciones sobre los escudos de las familias tradicionales de Corrientes.
Así, entre tambores, micrófonos y metales, el “Tano” dejó una huella imposible de borrar. Su historia es la de un hombre que sobrevivió a una tragedia, la convirtió en memoria y siguió haciendo ruido hasta el final.