El taller literario que nació en un pueblo del campo y llegó a la Feria del Libro
Un grupo de chicos de dos parajes del campo santiagueño se subió por primera vez al escenario de la Feria del Libro. Lo que presentaron dejó a más de uno sin palabras.
El Taller Literario de la parroquia Nuestra Señora de Lourdes participó de la XVI Feria del Libro de Santiago del Estero bajo el lema «Literatura en el campo». En ese marco, se presentó oficialmente el libro «Las mascotas de Marcela», escrito por alumnos de catequesis de las capillas «Virgen de Guadalupe» de Los Díaz y «Virgen del Valle» de Los Acosta.
La presentación estuvo encabezada por el padre José María «Pepe» Di Paola, el periodista y escritor Alver Metalli —a cargo del taller— y las catequistas Marcela Gómez y Débora.
«Abre caminos que no habíamos pensado»
El padre Pepe destacó el impacto del proyecto en la comunidad. «Este trabajo que estamos haciendo como parroquia abre caminos que no habíamos pensado, nos planteábamos qué podíamos hacer con Los Acosta, Los Díaz, Los Soria y aparece Alver diciendo vamos a hacer un taller literario. Nos ayudó a descubrir que podemos generar un espacio en la comunidad que hace que cada uno saque lo mejor», señaló.
Además, explicó que Metalli impulsó la idea del libro y descubrió en los integrantes del taller un don especial. «Son ejemplo para otros pueblos que todavía no se animaron. Tanto Débora como Marcela van generando comunidad, abren un camino y dejan enseñanza», agregó.
Metalli, por su parte, remarcó que el trabajo realizado no es común ni fácil. «El núcleo inicial fueron los chicos de catequesis y quiero dejar un título: la relación entre la catequesis y la literatura», expresó. En ese sentido, sostuvo que ambas hablan de las verdades del hombre, de la vida, de Dios y de la creación con un lenguaje diferente, y se refuerzan mutuamente.
El orgullo de las catequistas
Marcela, catequista de Los Díaz, contó su emoción por la primera participación en una Feria del Libro. «Es un orgullo estar por primera vez acompañando a los chicos. Al principio del taller era todo misterioso, se sumaban nuevas experiencias, la de leer libros; ya llevamos cinco. Todos los niños, adolescentes y jóvenes tienen talentos, pero si como mayores no sabemos acompañar los vamos perdiendo. Queremos demostrar que más allá que no seamos de ciudad, se puede, con poco o mucho. Ellos se merecen todo y me siento orgullosa, porque comenzaron leyendo libros de otros autores y hoy presentan el suyo», afirmó.
Débora, catequista de Los Acosta, reseñó que el taller fue muy fructífero. «Ellos aprendieron a leer mejor, a interpretar los textos, a querer la lectura, a imaginarse cada personaje. Estamos orgullosos de ser parte de esta Feria del Libro, es nuestra primera vez, los chicos lo viven con emoción y felicidad, es una experiencia distinta y única y esperamos también llegar a presentar un libro», dijo.
Después de las palabras de los adultos, los protagonistas de esta historia tomaron la palabra y contaron su experiencia a los presentes, generándose un valioso intercambio.