El taller de IA que hizo temblar al cine en Bariloche: "A los actores generados les falta alma"
En pleno festival, un realizador lanzó una frase que dejó a todos pensando: "A los personajes generados con IA les falta alma". Lo que sigue, adentro.
El Festival Audiovisual Bariloche fue el escenario de un taller intensivo de cinco horas que puso sobre la mesa una pregunta incómoda para el cine: ¿puede la inteligencia artificial ser una aliada creativa y no un simple atajo técnico? Los realizadores audiovisuales Andy Lizewski y Sebastián Bassi respondieron esa inquietud ante un auditorio de principiantes, en una jornada que mezcló entusiasmo y advertencias.
Andy nació en Neuquén, pero hace años vive en General Roca. Trabaja en una empresa de tecnología en contenidos "in house" y desde hace un tiempo se dedica al freelance en producción audiovisual con IA. Su recorrido incluye Arte Dramático, la escuela de Creativos Publicitarios y cinematografía, además de una beca en una Hackatón para capacitarse a fondo en inteligencia artificial.
De los dibujos infantiles a los efectos especiales
Hace tres años empezó a usar IA para crear imágenes. "Empezamos a indagar porque a medida que avanzan estas herramientas, cambian los procesos de producción", contó. Al principio la aplicaba a dibujos infantiles: le resolvía escenarios y optimizaba tiempos. "A nivel creativo rendía: podía crear lo que estaba buscando. Ya no usaba fondos más genéricos sino que podía crear escenarios a gusto y piacere", describió.
Hoy la herramienta permite generar escenas, escenarios, personajes, voces y hasta música. "Podés escribir letras para canciones infantiles. Te das cuenta que la IA entiende bien lo que uno quiere", acotó. También efectos especiales: "Podés tener a una persona lanzándose de un avión con un paquete de Mercado Pago. Antes, una escena de fantasía requería muchos elementos 3D o el trabajo de mucha gente experta en el tema. Hoy, con imaginación y entendiendo la herramienta, se hacen cosas increíbles a costos más bajos".
El límite que todavía no se cruza
Lizewski fue claro en que la IA no viene a reemplazar lo tradicional. "No se trata de avanzar en detrimento de las herramientas tradicionales", dijo, y remarcó que cada modalidad "presenta diferentes posibilidades y no compiten entre sí".
Uno de los puntos más picantes del taller fue el entrenamiento de actores creados por IA. "Vengo del Arte Dramático y a los personajes generados con IA les falta alma. Encontramos fórmulas o trucos para marcar la actuación de un personaje. Cuanto más alimentas al prompt, los personajes adquieren otro carisma y aumenta la naturalidad", aseveró.
El realizador también advirtió sobre el uso masivo de estas herramientas de bajo costo. "Solo que quizás, desconoce el lenguaje audiovisual y tiene poco criterio. Con el ojo poco entrenado, salen cosas mediocres", señaló. Y aclaró que usar IA "no implica pedirle que te haga todo. Esta herramienta interactúa con las tradicionales".
"Puede ser fácil generar, pero es difícil generar algo realmente bueno y consistente", subrayó. Para él, el trabajo con estas herramientas es desgastante: "No es que trabajamos menos en el rodaje. La idea es desmitificar que trabajar con IA no implica que la persona deje todo en manos de una máquina. Está muy lejos de eso".
"Somos diferentes para pensar, para escribir y usamos las herramientas de forma diferente. El ecosistema de herramientas es amplio y abarca desde la preproducción hasta la posproducción final de una pieza. La idea es incentivar a quienes se animen a contar historias para que vean a la IA como una herramienta más. No todo el proyecto es IA", concluyó.
