El superávit que Milei exhibe como logro esconde una deuda que se paga con más deuda

El Gobierno exhibe un superávit fiscal para 2027, pero el propio Presupuesto revela que el Estado deberá refinanciar $325 billones y conseguir dólares por casi el 82% del superávit comercial proyectado. La letra chica del programa financiero, en una nota que no te podés perder.

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El superávit que Milei exhibe como logro esconde una deuda que se paga con más deuda
El superávit que Milei exhibe como logro esconde una deuda que se paga con más deuda

El gobierno de Javier Milei vuelve a mostrar un resultado financiero positivo para 2027, pero el propio Presupuesto revela que el Estado deberá renovar cientos de billones de pesos en vencimientos y conseguir dólares para afrontar parte de sus compromisos. El mercado ya lo está descontando: el Riesgo País volvió a superar los 600 puntos, el dólar aceleró y los bonos argentinos acumularon nuevas bajas.

El proyecto de ley de Presupuesto que el oficialismo presentó este mes en el Congreso contempla para 2027 un resultado financiero positivo de $3,3 billones, equivalente al 0,2% del PBI. Según el texto, sería el cuarto año consecutivo con las cuentas públicas en superávit.

Sin embargo, el programa financiero muestra otra dimensión del mismo esquema. El Sector Público Nacional prevé conseguir $325,1 billones mediante endeudamiento e incremento de otros pasivos, mientras deberá afrontar $308,3 billones en amortizaciones y disminución de pasivos. La diferencia implica un aumento neto del endeudamiento cercano a los $17 billones.

La magnitud del circuito

Los $325,1 billones que deberán obtenerse mediante financiamiento equivalen a casi una vez y media todos los ingresos anuales previstos para 2027, estimados en $219,3 billones, y superan ampliamente los $200,9 billones de gasto primario.

El destino de ese dinero tampoco es inversión productiva. Un informe del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPYPP) advirtió que cerca del 95% del endeudamiento previsto tendrá como destino cancelar deuda y otros pasivos preexistentes. El gasto de capital para todo 2027 ronda apenas los $6,2 billones. Dicho de otro modo: por cada $100 que el Estado consiga mediante nueva deuda, alrededor de $95 se utilizarán para pagar obligaciones anteriores.

“El programa financiero previsto para 2027 muestra que el superávit resulta insuficiente para detener la dinámica de la deuda”, analizaron los especialistas.

Un elemento adicional complejiza el escenario: el costo financiero que aparece en el resultado fiscal no agota el crecimiento de la deuda. El Presupuesto registra $15,2 billones de intereses para 2027 y otros $3,4 billones de intereses pagados dentro del propio Sector Público Nacional, pero deja fuera los intereses que se capitalizan y pasan directamente a engrosar el stock de deuda. Sólo durante los primeros ocho meses de 2026, esos intereses capitalizados alcanzaron aproximadamente $33 billones.

El límite de los dólares

El circuito de refinanciación tiene una segunda dimensión que no aparece cuando se mira solamente el resultado fiscal: los dólares necesarios para sostenerlo. El gobierno de Milei espera para 2027 un superávit comercial de bienes y servicios de USD 15.560 millones, resultado de exportaciones por USD 133.984 millones e importaciones por USD 118.424 millones.

Según el informe del IPYPP, las necesidades netas de divisas de la Administración Nacional ascienden a alrededor de USD 12.765 millones. Es decir, el monto de dólares que el Estado necesita para atender sus compromisos representa aproximadamente el 82% del superávit comercial que el propio Ejecutivo proyecta para todo 2027.

La comparación no implica que cada dólar del superávit comercial vaya directamente al Tesoro. La balanza comercial corresponde al conjunto de la economía, mientras que las necesidades netas de divisas corresponden a la Administración Nacional. Pero la relación permite dimensionar el problema: el margen externo con el que cuenta la economía argentina no es muy superior a las necesidades de moneda extranjera que genera el propio Estado.

Para 2027, el Gobierno proyecta una suba de 9,2% de la inversión y un incremento de las importaciones hasta USD 118.424 millones. El programa económico supone una economía que demanda más dólares al mismo tiempo que una parte muy significativa del excedente comercial potencial aparece comprometida por las necesidades financieras.

El superávit comercial tampoco puede leerse de manera aislada como sinónimo de abundancia de dólares. Que el país venda al exterior más de lo que compra no garantiza que esas divisas queden disponibles para financiar el crecimiento, acumular reservas o atender todos los vencimientos externos.

La coyuntura financiera vuelve esa pregunta más relevante: en estos días el Riesgo País superó los 600 puntos y los bonos soberanos profundizaron las pérdidas, en un contexto en el que los operadores también comenzaron a mirar con mayor atención la capacidad del Tesoro para refinanciar sus vencimientos y la acumulación de reservas.

El problema que aparece detrás del Presupuesto es doble: el Estado necesita refinanciar permanentemente una deuda cuyo volumen de vencimientos supera ampliamente el resultado fiscal, y al mismo tiempo necesita conseguir los dólares para afrontar la parte de esos compromisos nominada en moneda extranjera. En el fondo, la pregunta que rodea a la incertidumbre actual es cuánto cuesta sostener ese esquema y cuántos dólares y pesos necesita y puede obtener realmente la Argentina para que la rueda de la deuda siga girando.

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