El "super Niño" preocupa a Itaipú y Yacyretá: un ingeniero reveló qué obras clave nunca se hicieron

¿Qué obra clave para la seguridad de Yacyretá estaba en el tratado original y nunca se construyó? El análisis de un ingeniero que enciende alarmas por el "super Niño".

· 4 min de lectura
El "super Niño" preocupa a Itaipú y Yacyretá: un ingeniero reveló qué obras clave nunca se hicieron
El "super Niño" preocupa a Itaipú y Yacyretá: un ingeniero reveló qué obras clave nunca se hicieron

El fenómeno climático extremo conocido como "super Niño" puso en alerta a la región por el riesgo de grandes crecientes. En ese marco, el ingeniero José Sesma, especialista en Infraestructura Energética, Hidrocarburos y Logística, publicó un análisis en el que advierte que la seguridad de las represas de Itaipú y Yacyretá no depende solo de la capacidad de sus vertederos, sino del cumplimiento de obras complementarias que estaban previstas en los tratados internacionales y que, según su planteo, no se ejecutaron.

La pregunta que sobrevuela el texto es directa: ¿pueden las grandes crecientes poner en peligro esas centrales? Para responder, Sesma repasa el funcionamiento de los embalses, la capacidad de descarga y el rol de las obras complementarias. Pero su análisis va más allá: sostiene que el incumplimiento de los tratados de 1969 y 1973 compromete no solo la seguridad energética, sino también la navegabilidad de los ríos y el desarrollo logístico del MERCOSUR.

Qué dicen los números de Itaipú y Yacyretá

Itaipú, compartida por Brasil y Paraguay, tiene un vertedero con capacidad de descarga cercana a los 62.000 m³/s. Yacyretá, compartida por Argentina y Paraguay, cuenta con un vertedero principal de 18 compuertas que puede evacuar unos 55.000 m³/s, más el vertedero del brazo Aña Cuá, con capacidad estimada en 40.000 m³/s. En conjunto, ambos sistemas suman cerca de 95.000 m³/s de capacidad nominal.

Sin embargo, el ingeniero aclara que esas cifras corresponden a capacidades de diseño y no implican que los vertederos operen simultáneamente a su máximo. En episodios de grandes crecientes se han considerado caudales del orden de 28.000 a 40.000 m³/s, muy por debajo de los máximos. "Una gran creciente no significa, por sí sola, que una represa esté en peligro de colapso", señala el texto, que atribuye la seguridad al estado estructural, los niveles del embalse, la evolución de los aportes y la correcta operación.

El problema que no se ve: cavitación y obras ausentes

El análisis pone el foco en un fenómeno técnico que afecta a las turbinas Kaplan de Yacyretá: la cavitación. Se produce cuando la presión local del agua baja lo suficiente como para formar burbujas de vapor que, al colapsar en zonas de mayor presión, erosionan las superficies metálicas. Con el tiempo, el daño deja picaduras y pérdida de material, y puede reducir la eficiencia y aumentar el mantenimiento.

Según Sesma, este problema debe analizarse junto con las condiciones históricas de operación de la central. Yacyretá operó durante años a una cota de embalse de 76 metros, cuando el nivel final previsto era de 83 metros. Esa diferencia, sumada a la falta del embalse compensador contemplado en el proyecto original, habría alterado las condiciones hidráulicas para las que fueron diseñadas las turbinas.

El embalse compensador de Yacyretá no es una idea nueva: está descrito en el Anexo "B" del Tratado de 1973, a unos 176 kilómetros aguas abajo de las estructuras principales, e incluía dos esclusas de navegación, una presa de tierra y un vertedero. Para el ingeniero, su ausencia debe evaluarse como parte del funcionamiento integral del aprovechamiento, no como una ampliación opcional.

Los tratados y las obras pendientes

El Tratado de la Cuenca del Plata, firmado en Brasilia el 23 de abril de 1969, establece el aprovechamiento múltiple y equitativo de los ríos, la regulación de los caudales y la facilitación de la navegación. Los tratados binacionales de Itaipú y Yacyretá, suscriptos en 1973, también incluyeron obras de navegación en sus anexos técnicos.

El texto sostiene que esas obras formaban parte de la planificación original y que su falta de ejecución limita la integración energética y logística. "La generación hidroeléctrica y la libre navegabilidad no son objetivos incompatibles: deben formar parte de una misma política de infraestructura regional", plantea Sesma.

Además de las obras pendientes, el análisis menciona dos proyectos que podrían ampliar la capacidad energética: Corpus Christi, con 2.880 MW de potencia y 20.000 GWh anuales, y Itá Corá–Itatí, con 1.660 MW y 11.290 GWh. Ambos requerirían estudios técnicos, ambientales y acuerdos binacionales.

El ingeniero concluye que el "super Niño" es una oportunidad para revisar la planificación de la cuenca y cumplir con los compromisos internacionales. "Las infraestructuras preceden al desarrollo, pero es la integración inteligente de esas infraestructuras la que puede transformar los recursos naturales en oportunidades concretas", cierra el artículo, firmado por el especialista.

Más para leer

El San Fernando Rey vuelve a elegir rector después de más de una década: la Lista 6 quiere abrir sus puertas
Sociedad
Docentes chaqueños: cinco días para definir traslados, reincorporaciones e ingresos en Sáenz Peña
Sociedad
Una jueza chaqueña le puso un freno a la demora en el cobro de una pensión y la medida alcanza a todos los bancos
Sociedad
La UNNE sale a la calle: dónde y a qué hora se concentra la quinta marcha universitaria
Sociedad
El feriado del 12 de octubre que Milei quiere borrar: la ley que lo impide
Sociedad
Docentes chaqueños, atentos: seis días clave para el ingreso y traslado en el nivel primario
Sociedad