El Súper Niño no solo trae tormentas: los campos de Mendoza podrían vivir un giro inesperado
Mendoza se prepara para las tormentas del Súper Niño, pero hay un detalle que pocos mencionan: un sector entero podría salir beneficiado. ¿De qué se trata?
El fenómeno que tiene en alerta a toda la provincia por las tormentas severas, el granizo y las ráfagas de viento también podría jugar a favor de algunos sectores productivos. Un aumento de las lluvias podría favorecer los ambientes del secano, mejorar la disponibilidad de agua y hasta recuperar pastizales degradados.
Desde hace semanas, el Súper Niño domina la agenda meteorológica de Mendoza. El operativo de prevención para evitar anegaciones y desbordes de cauces aluvionales ya está en marcha. Pero hay otra cara del fenómeno que no suele aparecer en los titulares.
Según un informe del INTA, el Súper Niño hará sentir su intensidad desde octubre hasta fin de año e incluso hasta comienzos de 2027. Para la provincia se prevén tormentas severas con probabilidad de granizo destructivo y ráfagas de viento intensas. Sin embargo, el mismo fenómeno podría traer mayor disponibilidad hídrica y mejores perspectivas para el abastecimiento de agua de riego.
El dato que ilusiona al campo
AEMSA señaló que podría llover un 70% más que en un año normal. Si esa previsión se cumple, el aumento de agua podría impulsar la recuperación de los pastizales. El próximo jueves, Irrigación presentará el pronóstico de Escurrimiento 2026-27, que permitirá ajustar las estimaciones.
En diálogo con el Post, Eugenia Galat, ingeniera agrónoma e investigadora del INTA Mendoza, explicó que "si se cumplen los pronósticos de lluvia en el llano, las áreas más beneficiadas van a ser las de secano. Habrá mayor producción de pastos naturales".
Ese aumento de pasto también podría favorecer a los animales que se alimentan en esos ambientes. Sebastián Mora, ingeniero agrónomo e investigador del INTA de Rama Caída, remarcó la importancia de acompañar el fenómeno con un manejo adecuado de los pastizales y de la cantidad de animales.
"El manejo de los ambientes naturales de los pastizales involucra distintas herramientas. Una de ellas es el manejo del pastoreo", sostuvo Mora. El especialista explicó que el pastoreo consiste en rotar los animales por diferentes lotes para permitir períodos de descanso en el terreno. Durante la temporada estival se realiza lo que llaman el "descanso": "el pasto acumula forraje, florece y al florecer acumula reservas en las raíces. También se da un proceso de germinación de nuevas plántulas de semillas y establecimiento de plantas", detalló.
De esta manera, el aumento de las lluvias podría contribuir a la recuperación de ambientes degradados. "El Súper Niño vendrá a acomodar y ayudar a hacer más productivos los ambientes degradados", indicó Mora.
Aunque todavía no se puede determinar cuánto lloverá, el especialista señaló que "si se capitaliza un lote descansado se tendrá mayor producción para el año que viene y se podrá aumentar la carga y estabilizar el rodeo productivo gracias al incremento de lluvia". Para aprovechar ese escenario, remarcó que "hay que acompañarlo con buena planificación, manejo de los animales en el pastoreo y que el lote esté ordenado".
El riesgo que esconde la humedad
No todo es beneficio. El aumento de las lluvias también puede generar condiciones de mayor humedad y favorecer el desarrollo de enfermedades en los cultivos. Galat explicó que algunas enfermedades producidas por hongos necesitan varias horas de humedad sobre las hojas para desarrollarse. "Las esporas de hongos como la peronóspora, el tizón tardío o la botrytis necesitan entre 8 y 12 horas consecutivas de agua libre sobre la hoja para germinar", señaló.
La ingeniera también explicó que la ventaja de la agricultura provincial "es la posibilidad de manejar el agua que necesitan los cultivos a través del riego", es decir que quienes producen pueden decidir cuándo y cuánto regar. Sin embargo, "en contextos de lluvias excesivas, ese control se pierde y aparecen problemas de enfermedades" y pudrición, argumentó.
Además, advirtió que puede darse la "asfixia radicular" por exceso de agua en el suelo y reducción del oxígeno disponible para las raíces. Entre las consecuencias, las raíces jóvenes y finas mueren y pierden su capacidad de absorber agua y nutrientes, y se detiene la brotación y el desarrollo general de la planta.