El «súper El Niño» que se viene: ¿cómo impactaría en Corrientes?
¿Sabés qué se viene con el «súper El Niño»? Las proyecciones son alarmantes y Corrientes ya se prepara para lo peor. Enterate de todos los detalles.
El fenómeno de El Niño, que ya se activó en el Pacífico, podría traer lluvias récord a Corrientes a partir de la primavera. Los especialistas hablan de un «súper El Niño» para 2026/2027, y el Gobierno provincial ya activó sus protocolos de emergencia.
¿Qué dicen los modelos?
La Universidad de Columbia, a través de su Instituto Internacional de Investigación sobre el Clima y la Sociedad, actualizó sus proyecciones y ahora estima un calentamiento de hasta 3,1 grados en el Pacífico ecuatorial entre octubre y diciembre, muy por encima de los 2,6 grados previstos un mes atrás. El pronosticador Marcelo Madelón confirmó que el fenómeno ya comenzó: a mediados de julio, la anomalía térmica alcanzó los 2,1 grados, típica de eventos muy intensos.
La meteoróloga Cindy Fernández explicó que los eventos recientes de El Niño son más cálidos porque el océano parte de una base más alta debido al cambio climático, aunque aclaró que la intensidad no empeora los efectos, sino que los vuelve más probables.
Corrientes en el mapa de riesgo
El debilitamiento de los vientos alisios permite que aguas cálidas avancen hacia Sudamérica, reordenando las tormentas. Según Madelón, esto generará lluvias copiosas en la Mesopotamia, el Litoral y el centro del país. El Servicio Meteorológico Nacional ya había identificado a Corrientes, Misiones y el norte de Santa Fe como las provincias con mayor vinculación histórica: de las diez primaveras más lluviosas, siete coincidieron con años de El Niño.
Preparativos provinciales
Desde junio, el Ministerio de Obras y Servicios Públicos y Defensa Civil vienen trabajando en un diagnóstico hídrico. En julio, el gobernador Juan Pablo Valdés activó un plan de contingencia interinstitucional que incluye a Defensa Civil, Obras Públicas, Salud y la Municipalidad de la Capital. Según el Inta Corrientes, el fenómeno podría dejar hasta 2.500 milímetros de lluvia en la provincia.
Uno de los puntos más críticos es el río Uruguay: en Paso de los Libres estiman hasta 1.500 evacuados si la crecida alcanza los niveles de 1998. Defensa Civil advierte que todas las localidades correntinas son vulnerables, pero el riesgo es mayor en las costas del Paraná y cuencas internas como el Riachuelo, Santa Lucía, Corriente, Batel y Batelito. El comportamiento de los grandes ríos dependerá de las lluvias en el Pantanal y la cuenca amazónica.
En obras, ya se ejecutan trabajos hidráulicos en el Riachuelo para beneficiar a San Luis del Palmar, San Roque y Santa Lucía. El intendente capitalino, Claudio Polich, destacó que las inversiones en canales ya mostraron resultados, aunque una crecida extraordinaria del Paraná podría complicar el panorama.
Además, el Gobierno provincial implementará un sistema de alerta temprana con notificaciones geolocalizadas en celulares ante tormentas severas, con partidas para modernizar las telecomunicaciones. Valdés remarcó que la idea es que las alertas lleguen rápido para que la ciudadanía pueda anticiparse.
¿Qué viene?
Los pronósticos ganan precisión tras la «barrera de predictibilidad» de mayo-junio. El meteorólogo Mauricio Saldívar sostuvo que todos los modelos coinciden en una intensidad de fuerte a muy fuerte, aunque ningún organismo lo clasificó oficialmente. Para Corrientes, el escenario combina lluvias muy por encima del promedio histórico y el monitoreo de los ríos Paraná y Uruguay, cuyas crecidas ya generaron inundaciones en 1982-1983 y 1997-1998. El Gobierno apuesta a la anticipación, pero tanto Lovinson como Polich coincidieron en que el desenlace depende de un factor impredecible: cuánto y dónde llueva en las próximas semanas.