El sueño hecho realidad: un joven de Esquina se convertirá en sacerdote este martes
Un joven de Esquina está a punto de cumplir su mayor anhelo: convertirse en sacerdote. ¿Cómo fue el camino que lo llevó hasta el altar?
Guillermo Josué Cañete, un diácono oriundo de Esquina, recibirá la ordenación sacerdotal este martes en una emotiva ceremonia que promete reunir a toda la comunidad católica de la región.
La cita es a las 16 en la parroquia Santa Rita de Casia, donde el obispo diocesano, monseñor Adolfo Ramón Canecín, impondrá las manos sobre el joven para consagrarlo presbítero. Lo acompañarán el obispo emérito Ricardo Oscar Faifer y gran parte del clero local.
¿Quién es Guillermo Josué Cañete?
Nacido y criado en el barrio Mancini de Esquina, Josué dio sus primeros pasos en la fe en la parroquia Santa Catalina, donde fue bautizado por el padre Rubén Cattay. Su vocación despertó en la niñez, durante una misión barrial que lideró el entonces obispo Luis Stockler, junto a seminaristas que hoy son sacerdotes.
En esa misión se construyó una ermita dedicada a Nuestra Señora de Guadalupe y se formó una comunidad de base que, con juegos y catequesis, marcó su vida para siempre. Cursó la primaria y parte de la secundaria en el Colegio Divino Salvador de Esquina.
Un camino de fe y entrega
A los 13 años se mudó con su familia al sur del país, donde continuó su formación cristiana como animador en la Infancia y Adolescencia Misionera. A los 20 regresó a su ciudad natal y se sumó a un grupo misionero parroquial, espacio en el que confirmó su llamado al sacerdocio.
Estudió Filosofía y Teología en el Seminario Interdiocesano «La Encarnación» de Resistencia (Chaco), donde se graduó en 2024. Ese mismo año sirvió en el santuario de Santa Lucía. En julio de 2025 recibió el acolitado en la Catedral de Goya y el 17 de diciembre de 2025 fue ordenado diácono en el mismo lugar. Desde entonces, ejerce su ministerio diaconal en la parroquia Santa Catalina de Esquina.
Un lema que inspira
Para su ministerio sacerdotal, Josué eligió como lema una palabra del Evangelio: «Permanezcan». La diócesis de Goya invita a toda la comunidad a unirse en oración para agradecer a Dios por esta nueva vocación y encomendar su vida pastoral a la Virgen María.