El sorpresivo 8,3% de Tucumán que esconde una letra chica
Tucumán lideró la creación de empleo privado formal entre 2023 y 2026 con un 8,3%. La cifra entusiasma, pero el punto de partida esconde una historia que cambia todo. ¿Qué pasó realmente con el mercado laboral tucumano?
Tucumán encabeza el ranking nacional de creación de empleo asalariado privado formal, según un informe de la Fundación Encuentro que compara los primeros semestres de 2023 y 2026. La provincia registró una expansión del 8,3%, la más alta entre las 24 jurisdicciones, aunque el resultado necesita una lectura más profunda.
El relevamiento, difundido por Clarín, muestra que Tucumán superó a Neuquén (+6,8%), La Rioja (+1,2%), San Juan (+0,7%) y Río Negro (+0,5%), las únicas otras provincias con variaciones positivas en ese período.
El dato contrasta con el escenario nacional: entre diciembre de 2023 y mayo de 2026, el empleo registrado en el SIPA cayó de 6,38 millones a 6,10 millones, lo que implica una pérdida neta de 274.600 puestos, equivalente a una baja del 4,3%. La contracción alcanzó a 19 de las 24 provincias, con Santa Cruz (-18,7%), Tierra del Fuego (-17,4%) y Chubut (-14,6%) entre las más afectadas. Buenos Aires concentró la mayor pérdida en términos absolutos, con casi 101.000 empleos destruidos.
La clave detrás del 8,3%
El liderazgo tucumano requiere una precisión fundamental: el informe no compara noviembre o diciembre de 2023 con 2026, sino los promedios del primer semestre de ambos años. Y el punto de partida es decisivo porque 2023 estuvo marcado por una sequía histórica que, según el propio relevamiento, provocó la pérdida de más de 11 millones de hectáreas cultivadas y afectó a más de 24 millones de cabezas de ganado.
Para una provincia con fuerte peso agroindustrial, esa situación generó una base particularmente baja. La recuperación posterior de actividades ligadas al agro y al empleo estacional puede explicar una variación porcentual tan elevada al comparar ambos períodos.
En otras palabras, el 8,3% es un dato real, pero no equivale por sí mismo a afirmar que Tucumán haya tenido un crecimiento sostenido del empleo privado durante todo el período.
Qué ocurre si se toma como referencia el cambio de gobierno
Las estadísticas oficiales ofrecen una imagen diferente cuando se usa noviembre de 2023 como punto de comparación. Entre ese mes y julio de 2025, el SIPA ubicó a Tucumán entre las pocas jurisdicciones que habían logrado superar aquel nivel, aunque con una mejora de apenas 0,8%.
En septiembre de 2025, otro procesamiento de los datos oficiales mostró una recuperación todavía más estrecha: 597 puestos, equivalentes a un 0,4%, con un stock desestacionalizado de 161.100 asalariados privados. Para agosto de 2026, datos de la Secretaría de Trabajo difundidos por Infobae indicaron que solo Neuquén, Río Negro y San Juan estaban por encima de noviembre de 2023, mientras Tucumán registraba una baja del 1%, aunque se mantenía entre las provincias con menor retroceso.
El ministro de Economía provincial, Daniel Abad, había atribuido anteriormente la evolución favorable a una medición desestacionalizada y a factores como la obra pública, particularmente el Procrear II, sin el efecto de las zafras azucarera y citrícola.
Un liderazgo que no borra 15 años de estancamiento
El dato de los últimos tres años tampoco modifica una tendencia de largo plazo. Un relevamiento de PwC Argentina basado en datos del SIPA mostró que entre diciembre de 2011 y diciembre de 2025 el empleo asalariado privado registrado creció apenas 1,6% a nivel nacional. Neuquén fue la gran excepción, impulsada por Vaca Muerta, con un aumento superior al 66%.
Tucumán, en cambio, no logró ampliar de manera significativa su base de empleo privado formal en esos casi 15 años. El informe registró una caída cercana al 1,5%, con estimaciones que ubican la pérdida entre algunos cientos y alrededor de 2.000 puestos, según el recorte utilizado.
A esa dificultad se suma un problema estructural: la elevada informalidad laboral. Los indicadores oficiales y las mediciones de la EPH ubican la informalidad de los asalariados del Gran Tucumán en niveles cercanos a la mitad de los trabajadores durante 2025, según el trimestre y la metodología utilizada.
Más empleo, pero con una economía que todavía muestra señales de debilidad
El contraste se vuelve más evidente al observar otros indicadores de actividad. Durante el mismo período analizado, la utilización de la capacidad instalada industrial cayó del 66,6% al 57,6%. La producción industrial manufacturera también retrocedió: el promedio del primer semestre de 2026 quedó un 12% por debajo del registrado en igual período de 2023.
La construcción sufrió una caída del 13,4%, mientras que el comercio mayorista y minorista retrocedió 5,6% en el EMAE y las ventas de comercios de cercanía relevadas por CAME bajaron 11,9%. Los sectores que lograron expandirse fueron principalmente el agro, la minería, los hidrocarburos y las actividades financieras, un esquema que ayuda a explicar parte del comportamiento tucumano.
Así, el dato más llamativo es también el que necesita mayor contexto: Tucumán fue la provincia que más aumentó el empleo privado formal al comparar dos primeros semestres particularmente diferentes, con 2023 afectado por una sequía extraordinaria. El 8,3% constituye una excepción relativa dentro de un escenario nacional contractivo, pero todavía no alcanza para hablar de un cambio estructural en el mercado laboral provincial. La comparación con noviembre de 2023 y, sobre todo, la evolución de los últimos 15 años muestran una realidad bastante más moderada.