Unidos para Cambiar Santa Fe venía de dos días de acusaciones cruzadas entre radicales y socialistas, y el texto que llegó al recinto ya no era el que pedía el gobierno. Aun así, la reforma de seguridad se llevó más de dos tercios de los votos y ahora espera en el Senado. Qué se cayó del proyecto.
La Cámara de Diputados de Santa Fe le dio este jueves media sanción a la reforma de seguridad que impulsa el gobernador Maximiliano Pullaro. El proyecto, que amplía las facultades del Ministerio Público de la Acusación (MPA) y del Poder Ejecutivo, se aprobó en general con 37 votos a favor, 11 en contra y ninguna abstención. Ahora la pelota pasa al Senado.
El respaldo superó los dos tercios y llegó después de dos jornadas de negociaciones intensas dentro de Unidos para Cambiar Santa Fe, la alianza que gobierna la provincia. El texto final reunió el apoyo de todos los sectores del frente oficialista.
Qué quedó adentro y qué se cayó del proyecto
La versión que se votó dejó afuera dos puntos sensibles: las zonas de intervención policial especial y la declaración en sede policial.
En cambio, conservó la mayor parte de las herramientas que reclamaba el gobierno para combatir el delito. Entre ellas, un régimen más restrictivo para los presos de alto perfil, el juicio en ausencia del acusado, modificaciones en materia de inteligencia y recompensas, y los allanamientos sin orden judicial en los casos de urgencia contemplados en el proyecto.
Festejo en la Casa Gris y un mensaje con destinatario
En el entorno de Pullaro celebraron el resultado y calificaron de “impresionante” el nivel de acompañamiento. “Los que están en la gestión pusieron las condiciones para que el proceso de pacificación no decaiga”, dijo a La Capital un hombre del círculo más cercano al gobernador.
La misma fuente no ahorró filo hacia el Partido Socialista: “El socialismo estuvo a nada de quedar del lado de la oposición en el tema más importante de la provincia y emblema de esta gestión”, deslizó.
Radicales y socialistas, cara a cara
La sesión estuvo atravesada por la disputa entre la UCR y el Partido Socialista, los dos socios principales de Unidos. La socialista Lionella Cattalini acusó a dirigentes del propio oficialismo de convertirse en “policías de pensamiento” y cuestionó a quienes quieren ser “empleados del mes”.
Entre los apuntados por sus críticas estuvo Federico Angelini, secretario de Gestión Institucional del Ministerio de Seguridad y una de las voces que más fuerte reclamó la sanción del proyecto.
“Nos quisieron poner que estábamos del lado del delito. Hay muchas herramientas para ir contra la impunidad y se puede hacer defendiendo la ley, la Constitución y la división de poderes. Esa es la ideología del socialismo”, respondió Cattalini, presidenta de la comisión de Asuntos Constitucionales.
Del lado radical, Martín Rosúa planteó que hoy “los derechos están amenazados, no por el Estado sino por las organizaciones”. Y agregó: “El Estado pidió herramientas y cinco meses es un montón. Incorporamos sugerencias y el instrumento es mejor que el que ingresó”.
El discurso más duro
Joaquín Blanco, jefe del bloque socialista, fue quien habló más largo y más fuerte. Calificó el proyecto original como “una mala ley” y salió a respaldar a tres legisladores de su partido: Cattalini, Rubén Galassi —exministro de Gobierno de Antonio Bonfatti— y la presidenta de la Cámara baja, Clara García.
Blanco recordó que Pullaro y los ministros Pablo Cococcioni y Gustavo Puccini fueron funcionarios del Frente Progresista. “Hay una continuidad de equipos técnicos y una acumulación de experiencia”, subrayó.
El también secretario general del PS Santa Fe apuntó contra Angelini y contra Cristian Cunha, otro referente del PRO que había cuestionado al socialismo por las demoras en el tratamiento del proyecto.
“Pido una enorme responsabilidad. Construimos el frente Unidos con enorme esfuerzo político de todos los partidos. Es una herramienta que hay que cuidar todos los días y todas las partes son importantes. De nuestra parte, no van a encontrar más que lealtad y honestidad intelectual para plantear temas arriba de la mesa, de frente”, afirmó Blanco, que además destacó su relación personal con el gobernador.
Y dejó una frase con intención: “El mejor aporte que se le puede hacer a un gobernador es no ser alcahuete, es decir lo que piensa”.
Una oposición que no votó en bloque
Los bloques opositores reconocieron los cambios introducidos respecto del texto inicial. Esas modificaciones hicieron que algunas bancadas, como el espacio de Amalia Granata, acompañaran la votación en general.
Carlos del Frade, del Frente Amplio por la Soberanía (FAS), sostuvo que el proyecto tiene un “sujeto tácito”: la policía. Cuestionó las facultades que se le otorgan a la fuerza y advirtió: “Es un fenomenal retroceso democrático”.
La mayoría de los diputados peronistas votó en contra. “Hay que ser implacable con los delincuentes, pero hay que ser cuidadosos con quienes son inocentes”, indicó Celia Arena.
Lucila De Ponti se preguntó cuál es la emergencia que justifica herramientas que, a su entender, violan los tratados internacionales. “Más que a una necesidad, esta ley responde a una voluntad de hacer marketing con la política de seguridad”, afirmó.
Cómo se destrabó el acuerdo
El entendimiento llegó tras las reuniones del miércoles. En los primeros encuentros, los socialistas acusaron a sus socios de tensar la cuerda para romper Unidos. Después, la discusión se encauzó: los diputados radicales y socialistas acordaron un dictamen que luego fue validado por el Ejecutivo.
Pullaro intervino el miércoles para bajar los decibeles. “No hay tensión en Unidos. Hay miradas que a veces no son iguales y eso tampoco está mal, porque eso nos da fortaleza”, dijo en la apertura de Expo Seguridad.
El gobernador también dejó la puerta abierta a modificaciones: “Tengo mucha expectativa de que van a salir muchas de las leyes que hemos mandado porque las necesitamos. Por supuesto, algunas pueden ser mejoradas”.
El acuerdo se cerró después de una negociación que dejó a la vista las diferencias entre los principales socios de Unidos, a solo tres meses de las definiciones electorales de alianzas y listas.
La seguridad de los santafesinos no se improvisa. En Santa Fe logramos contener el delito y la violencia, pero las organizaciones criminales siguen vivas y activas, y no podemos equivocarnos en el diagnóstico.
— Maximiliano Pullaro (@maxipullaro) November 5, 2026
Nuevas estaciones policiales para que cada policía vuelva más rápido… pic.twitter.com/CKvAnocB2o
Trabajamos mucho y en silencio. Mejoramos el proyecto de ley enviado por el ejecutivo y lo convetimos en buenas reformas para la seguridad de los santafesinos.
— Joaquín Blanco (@jqnblanco) November 5, 2026
Avanzamos pic.twitter.com/Yqf4Pi6Hgv