El sirenazo que hará sonar las alarmas en todo el país
Rubén Oliva, jefe de los bomberos de Chubut, espera que el sirenazo del 10 de septiembre haga reaccionar al Gobierno. La deuda de 59 mil millones de pesos que no llega...
Los bomberos voluntarios de toda la Argentina harán sonar sus sirenas el próximo jueves 10 de septiembre para reclamar una deuda de 59 mil millones de pesos que el Gobierno Nacional mantiene con los cuarteles. La protesta, bautizada como “sirenazo”, busca visibilizar la falta de fondos que afecta directamente la capacidad operativa de los servicios de emergencia.
Así lo confirmó el presidente de la Federación de Bomberos Voluntarios de Chubut, Rubén Oliva, quien explicó que el dinero reclamado corresponde a partidas que debían ejecutarse durante 2025. El origen de esos recursos es el aporte del 5 por mil que se cobra sobre las pólizas de seguros, con excepción de los seguros de vida. La Nación es la encargada de administrar y distribuir esos fondos, pero no los habría girado en tiempo y forma.
¿Cómo será la protesta?
La medida consistirá en un “sirenazo” simultáneo a las 10 de la mañana en todos los cuarteles del país. Además, la convocatoria busca llegar a municipios, concejos deliberantes, diputados y senadores nacionales para que tomen intervención en el conflicto.
En Chubut, la situación tiene un matiz particular: los cuarteles provinciales ya recibieron los fondos correspondientes a este año, pero sigue pendiente el remanente del ejercicio anterior. Ese atraso, según Oliva, complica la planificación y el mantenimiento de las unidades.
El impacto en el equipamiento
Los fondos reclamados se destinan a la compra de equipamiento, herramientas, móviles y a la capacitación del personal. Oliva puso en números la gravedad de la demora: un traje estructural homologado puede costar alrededor de 2.000 dólares, mientras que un equipo forestal ronda los 1.000 dólares por bombero. Con esos valores, cada mes de atraso en los giros se traduce en menos protección para quienes arriesgan su vida.
“La demora impacta de lleno en la capacidad operativa de los cuarteles”, advirtió el dirigente, en diálogo con Radio Chubut.
El respaldo de la comunidad
En cuanto al financiamiento local, Oliva destacó que el aporte voluntario de los vecinos sigue siendo fuerte. Si bien existe la posibilidad de solicitar la baja de ese aporte incluido en las facturas de servicios, la cantidad de personas que dejó de contribuir es insignificante.
Sí se registra una caída en la recaudación, pero por razones económicas: muchas familias no están pudiendo pagar sus facturas, no porque hayan perdido la confianza en el sistema de bomberos. Ese dato, para el presidente de la federación, refleja que la comunidad acompaña, aunque la situación financiera general también golpea a los cuarteles.