El simple gesto que elimina los malos olores de la heladera de forma definitiva
Colocar un recipiente con bicarbonato de sodio en la heladera neutraliza malos olores, evita que se mezclen aromas y no altera los alimentos. Es económico y fácil de implementar.
La heladera es uno de los electrodomésticos más utilizados del hogar y, con el paso de los días, puede acumular aromas desagradables. Existe un truco casero y económico que comenzó a ganar protagonismo: colocar un recipiente con bicarbonato en su interior.
Este ingrediente tiene propiedades que ayudan a neutralizar olores intensos y desagradables. Por ese motivo, muchas personas colocan un recipiente con bicarbonato dentro de la heladera para mantener un ambiente más fresco y evitar que los aromas se mezclen entre los distintos alimentos.
Además de ser muy útil, su popularidad radica en la simpleza. Con un ingrediente presente en casi todos los hogares, como el bicarbonato de sodio, es posible resolver uno de los problemas más molestos de la cocina.

¿Cuáles son los beneficios de poner bicarbonato en la heladera?
Algunos de los beneficios de este truco son los siguientes:
- Neutraliza los malos olores: ayuda a reducir aromas intensos provenientes de alimentos abiertos o en mal estado.
- Evita que los olores se mezclen: disminuye la transferencia de aromas entre distintos productos.
- No altera los alimentos: no modifica el sabor ni el aroma natural de la comida.
- Es económico: se consigue fácilmente y tiene un costo muy bajo.
- Es fácil de implementar: solo requiere un pequeño recipiente abierto dentro de la heladera.
Si bien es un método muy sencillo, para que funcione correctamente hay ciertos pasos que conviene seguir. De esta manera, el bicarbonato puede absorber los olores de forma más eficiente y mantener su efectividad con el paso de los días.
¿Cómo colocar el bicarbonato correctamente?
- Usá un recipiente abierto: puede ser una taza, un vaso o un pequeño bowl.
- Colocalo en una zona estable: preferentemente en un estante o en el fondo de la heladera.
- No lo tapes: necesita estar en contacto con el aire para actuar correctamente.
- Evitá que se moje: si entra en contacto con líquidos, pierde efectividad.
- Renovalo periódicamente: se recomienda reemplazarlo aproximadamente una vez por mes.

Con estos pasos, el bicarbonato de sodio es un gran aliado para mantener la heladera libre de malos olores de manera simple y económica. Para que conserve su capacidad de absorción, se recomienda reemplazarlo aproximadamente cada 30 días.