El silencio de una estrella: revelan la verdadera causa de la muerte de la actriz de “La llamada”
Los forenses revelaron que la actriz de ‘La llamada’ murió por SIDA y adicciones. ¿Qué llevó a la estrella infantil a terminar viviendo en la calle?
Los forenses de Los Ángeles confirmaron lo que muchos sospechaban: Daveigh Chase, la niña que aterrorizó al mundo en “La llamada”, murió por SIDA y un cóctel de adicciones. La actriz, que también dio voz a Lilo en “Lilo & Stitch”, falleció el 16 de junio a los 35 años en un hospital, tras una larga agonía marcada por la desnutrición y el abandono.
El informe firmado por la médica forense Martina Kennedy detalla que la causa principal del deceso fue el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA), agravado por un consumo crónico de múltiples sustancias. La actriz llevaba años en una espiral descendente: dejó Hollywood, perdió el contacto con su familia y terminó viviendo en una carpa en Skid Row, el barrio más peligroso de Los Ángeles.
¿Quién era Daveigh Chase?
Daveigh Chase nació para brillar. En 2002, con apenas 12 años, se convirtió en la voz de Lilo en la película animada de Disney, y ese mismo año dobló al inglés a Chihiro en “El viaje de Chihiro”, la obra maestra de Hayao Miyazaki. Pero su papel más icónico fue el de Samara Morgan, la niña fantasma que sale de un pozo en “La llamada”, un éxito de taquilla que la catapultó a la fama mundial.
Durante su adolescencia, siguió trabajando: tuvo un papel recurrente en la serie “Big Love” como Rhonda Volmer, y en 2009 retomó su personaje de Samantha Darko en la secuela de “Donnie Darko”. Sin embargo, tras su participación en la película independiente “Jack Goes Home” en 2016, se retiró de la actuación con menos de 30 años.
Los últimos años de una vida rota
La debacle personal de Chase comenzó cuando dejó de trabajar. Cayó en el consumo de drogas, se alejó de su familia y terminó en la indigencia. Según informó TMZ, fue internada a principios de junio por un cuadro severo de desnutrición. Su pareja, Roy Hernandez, había revelado que sufría meningitis y una infección en la sangre que derivó en sepsis y colapso de órganos. Ahora, la autopsia oficial confirma que el SIDA fue el detonante final.
La noticia ha conmocionado a sus seguidores, que recuerdan a la niña de mirada hipnótica que marcó a toda una generación. Su historia es un recordatorio brutal de cómo la fama temprana no siempre es sinónimo de un final feliz.
