El silencio de la Casa Rosada: la estrategia de Milei para no romper con Brasil

¿Qué pasó con el embajador brasileño y por qué su regreso es clave para la relación con el principal socio comercial? Los detalles de la estrategia de Milei para evitar una crisis.

· 2 min de lectura
El silencio de la Casa Rosada: la estrategia de Milei para no romper con Brasil
El silencio de la Casa Rosada: la estrategia de Milei para no romper con Brasil

El regreso del embajador brasileño Julio Bitelli a Buenos Aires es interpretado por la Cancillería como un gesto de distensión en medio de la tensión diplomática desatada tras las declaraciones de Javier Milei en San Pablo. En la Casa Rosada buscan separar las diferencias políticas del vínculo institucional con el principal socio comercial del país.

Fuentes oficiales confirmaron que el Gobierno espera que Bitelli retome sus funciones, lo que consideran una señal de que la relación bilateral puede encauzarse. Sin embargo, admiten que los cruces entre Milei y Lula continuarán durante la campaña presidencial brasileña.

¿Qué busca el Gobierno con esta postura?

La estrategia oficial es clara: evitar que la confrontación política escale al plano institucional. Desde distintos canales, el Ejecutivo transmitió el mensaje de que las diferencias ideológicas no deben afectar la agenda comercial. Brasil es el principal socio comercial de Argentina, y la relación económica tiene un peso histórico que, según la visión oficial, está por encima de las disputas circunstanciales.

En la Casa Rosada sostienen que el enfrentamiento entre presidentes no representa un riesgo para el intercambio económico. Los sectores empresariales, aseguran, no observan un impacto derivado de la disputa política.

La respuesta de Brasil: una medida de alto impacto

El Gobierno de Lula convocó a consultas a Bitelli, una decisión que en el entorno presidencial consideran desmedida. Cerca de Milei señalan que existían alternativas menos drásticas, pero evitan escalar el conflicto públicamente.

Pese a las críticas de funcionarios brasileños —como el ministro de Hacienda Dario Durigan, que llamó “payaso” a Milei, y el vicepresidente Geraldo Alckmin, que dijo que el mandatario argentino “perjudica a su propio país”—, la estrategia argentina fue no responder. En Balcarce 50 entienden que una contestación oficial solo habría profundizado un conflicto que buscan mantener acotado al terreno político.

El canciller de Brasil, Mauro Vieira, con el embajador Julio Bitelli.

Más para leer

El intendente de Merlo no puede pagarle a su propio gabinete: el dato que complica a los históricos
Política
Renunció el jefe de la ATUR y un legislador apuntó contra el modelo turístico de Río Negro
Política
Santa Cruz, en el ojo de la sesión más caliente del Congreso
Política
La Pampa busca pymes para limpiar los pasivos ambientales de El Medanito
Política
Figueroa presentó el plan que promete cambiar Neuquén: siete natatorios y una obra que multiplica por diez el hub de transporte
Política
La Rioja ya tiene el nombre para la Fiscalía General: el pliego que entró a la Legislatura y el cambio que se viene en Seguridad
Política