El Shincal abre sus secretos en vivo: lo que buscan bajo tierra en Londres
La Expedición Inka 2026 pondrá a los científicos a excavar una estructura incaica en El Shincal y el público podrá seguirlo en vivo. Lo que esperan encontrar bajo tierra tiene que ver con ceremonias y alimentos, y el detalle de lo que hallen podría cambiar lo que se sabe del sitio.
Del 17 al 20 de noviembre, un equipo de científicos excavará una estructura incaica en El Shincal de Quimivil y el público podrá verlo todo en tiempo real por YouTube. La iniciativa se llama "Expedición Inka 2026" y apunta a mostrar, sin filtros, cómo se trabaja en un sitio con 500 años de historia.
El escenario es la localidad de Londres, en el departamento Belén. Allí, durante cuatro jornadas, arqueólogos, antropólogos, biólogos, geólogos, arquitectos y especialistas en geodesia, arte digital y conservación del patrimonio pondrán manos a la obra en uno de los yacimientos más importantes de Catamarca.
El equipo reúne a profesionales de la Universidad Nacional de Catamarca (UNCA), la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), el CONICET y la Fundación Azara. Las transmisiones se harán todos los días de 11 a 13 por el canal oficial de YouTube de la Fundación Azara.
Qué van a excavar y qué esperan encontrar
El foco estará puesto en una "kancha", una estructura formada por recintos perimetrales. Reinaldo Moralejo, antropólogo de la UNLP e investigador del CONICET, adelantó qué buscan: "Vamos a excavar una estructura que, según una hipótesis que manejamos, fue un sitio en el que podrían haber preparado alimentos para ceremonias y festividades. Una especie de 'cocina'".
El especialista detalló qué tipo de materiales aguardan: "Esperamos ver una buena cantidad de cerámicas, alfarería, restos de fauna y plantas que consumían, así como piedras para moler". También mencionó la posibilidad de encontrar divisiones internas, como muros enterrados. Aunque fue cauto: en la práctica científica, las hipótesis iniciales pueden ratificarse o no.
Más allá de los objetos, el interés del equipo pasa por entender cómo se relacionaron los pueblos originarios con el avance del imperio. "Queremos mostrar cómo estas poblaciones se expandieron hacia el sur y de qué manera interactuaban con los grupos locales. Antes de la llegada de los incas, había poblaciones que habitaban la zona. El Shincal fue construido en conjunto entre los locales y los incas", explicó Moralejo.
Un centro de poder con siglos de historia
El Shincal de Quimivil se consolidó entre fines del siglo XV y las primeras décadas del XVI como un centro político, administrativo, social y ceremonial de peso. El asentamiento funcionó como capital provincial dentro del Kollasuyu, una de las cuatro regiones del Tawantinsuyu.
Su trazado urbano incluyó plazas, casas y cerros ceremoniales pensados como un espacio sagrado, con similitudes organizativas respecto de la ciudad de Cuzco.
Sobre el valor de analizar esos restos, Moralejo planteó: "Estudiamos el pasado a través de los restos materiales que encontramos en el presente. Estamos hablando de 500 años atrás. Entender el pasado es una forma de comprender configuraciones, conflictos y procesos de nuestro tiempo".
Mostrar la trastienda de la ciencia
La propuesta no se limita a los hallazgos: busca exponer los procedimientos cotidianos de una campaña arqueológica, desde la delimitación y planificación del área hasta el registro y procesamiento de las muestras.
Guillermina Couso, antropóloga de la UNLP y de la Fundación Azara, remarcó el sentido de la experiencia: "Como científicas sociales, es importantísimo mostrar lo que hacemos a la población. Cómo lo hacemos, qué tipo de información aportamos, cómo la procesamos. A través de la comunicación, queremos que la gente se entusiasme con nuestras tareas".
La iniciativa apunta a difundir la labor científica y a promover la preservación del patrimonio cultural material e inmaterial de la región.