El servicio de salud mental de Misiones que crece mes a mes, pero que los adolescentes casi no usan
El centro virtual de salud mental de Misiones ya recibe cientos de consultas por mes, pero hay un grupo que casi no aparece: los adolescentes. Qué dicen desde el servicio y qué cambia para quienes lo usan.
El Centro de Atención Virtual de Salud Mental del Ministerio de Salud Pública de Misiones cumplió diez meses desde su puesta en marcha y ya se consolidó como una puerta de entrada frecuente al sistema sanitario: recibe entre 600 y 700 consultas por mes. Sin embargo, el perfil de quienes lo utilizan no es el que muchos imaginarían.
"El grueso de la población con la que intervenimos son adultos jóvenes en edad laboral, le siguen la segunda franja de adultos de los 40 en adelante y recién en tercer lugar los adolescentes que representan el 12 a 15% de nuestras consultas", explicó a PRIMERA EDICIÓN Nicolás Aranda, responsable del centro.
Esa baja participación de los más chicos encendió una alerta entre los profesionales. Aranda reconoció que están investigando los motivos: "no sabemos si tiene que ver con que el adolescente no conoce este servicio o si está pasando otra cosa".
Qué puede y qué no puede hacer la atención virtual
El centro no atiende urgencias ni trabaja con guardias, y esa decisión no responde a una falta de recursos humanos sino a las limitaciones propias de la modalidad. "La atención virtual tiene limitaciones. Por eso, en el centro de atención virtual no trabajamos con urgencias ni tenemos guardias", señaló Aranda.
El protocolo es claro: si el equipo detecta a una persona con una excitación psicomotriz por la desestabilización de un cuadro psicótico, una situación de riesgo o características específicas de ciertas presentaciones, la derivación al sistema presencial se hace de manera inmediata.
La demanda, de todos modos, es alta. "Buscamos estrategias para que las personas se sostengan en la virtualidad sin tener que ir a saturar el presencial", destacó el responsable, y aclaró que los casos de urgencia, riesgo o especificidades se derivan a la atención presencial.
El recorrido de una consulta
Quien llama al centro (a los teléfonos 3765-157000 o 3765-157002) atraviesa primero una entrevista de tele-triage. Luego sigue una tele-consulta con un psicólogo y, según el caso, puede derivarse a psiquiatría o a trabajo social.
Aranda fue tajante a la hora de diferenciar este servicio de las aplicaciones de moda: "No hay que pensar el servicio del centro virtual de salud mental como ocurre con las aplicaciones que prometen una satisfacción inmediata a las necesidades del cliente".
La "autogestión de la consulta" que permite el sistema no implica que el paciente elija qué modalidad de atención le conviene: eso se define con criterios sanitarios. "Puede pasar que agende una consulta una persona que ya vimos, ya tiene indicación o terapeuta presencial y también quiere consulta virtual… estos casos hay que ordenar", advirtió.
Por eso, en cada caso el equipo busca reconstruir la historia de la persona. "Generalmente, lo que nos genera el dato duro es la foto, pero la foto tiene un antes y un después. Como equipo de gestión, nos interesa ver la trayectoria vital de la persona y su diálogo con el sistema de salud: dónde se atendió, dónde vivía, se mudó, quién lo vio antes", detalló.
Ese recorrido, según explicó, permite sostener decisiones que a veces el paciente no comparte. "Sucede a veces que indicamos a alguien la presencialidad pero persisten en querer tener virtualidad… pero al reconstruir su historial sabemos que le va a venir mejor la presencialidad. Y hay que sostener esa postura con un criterio sanitario y clínico médico, psicológico y social", argumentó.
El próximo paso: un hospital virtual
Aranda anticipó que su proyecto es ampliar el centro de salud mental hacia una mirada de salud integral. "Queremos empezar a ampliar la mirada para que no sea solo salud mental sino salud integral y así empezar a contemplar otras opciones de atenciones médicas mediante la virtualidad", contó.
Según dijo, el ministro de Salud Pública, Héctor González, se mostró muy interesado en la iniciativa y ya hay conversaciones con el resto del gabinete de la cartera sanitaria.
El objetivo de fondo es construir una suerte de hospital virtual. "Me encantaría que el centro virtual de salud mental crezca hacia ese modelo: históricamente, la salud mental siempre funcionó por su especificidad como algo separado del resto del sistema de salud, pero con el ministro González venimos de experiencias en hospitales como el de Oberá y Eldorado donde la salud mental funciona como parte de la salud integral", explicó.
El argumento es concreto: "No nos podemos olvidar que quizás ese paciente que sufre de esquizofrenia también puede ser diabético, o tal vez fuma un montón como efecto adverso que le genera la medicación y eso deteriora su salud clínica… por eso, incorporar una mirada más integral abre la jugada a pensar la integralidad de la persona y su recorrido vital".