El Senado aprobó la nueva Zona Fría: las ciudades salteñas que ya no tendrán el descuento
El Senado aprobó los cambios en la Zona Fría y los salteños que venían pagando menos gas ahora miran con atención qué pasa con su boleta: hay localidades que quedan afuera del beneficio y una lista que todavía no se conoce del todo.
El Senado de la Nación aprobó la modificación del régimen de Zona Fría, un cambio que redefine qué regiones acceden a los descuentos en las tarifas de gas y que golpea de lleno a varias localidades de Salta. Los tres senadores salteños votaron a favor del proyecto, que contó con 38 votos afirmativos, 8 negativos y ninguna abstención. Hubo 26 legisladores ausentes: de los 72 integrantes de la Cámara alta, participaron 46.
Por Salta, los tres representantes presentes acompañaron la iniciativa: Gonzalo Guzmán Coraita (La Libertad Avanza), María Emilia Orozco (La Libertad Avanza) y Flavia Gabriela Royón (Primero Los Salteños).
Qué localidades conservan el beneficio
Con la modificación, el subsidio quedará limitado a las regiones de bajas temperaturas, como la Patagonia, Malargüe y la Puna. En Salta, seguirán dentro del beneficio Los Andes, La Poma, Santa Victoria e Iruya.
En cambio, dejarán de ser consideradas Zona Fría otras localidades que habían sido incorporadas en la ampliación de 2021:
Cafayate, San Carlos, Cachi, Chicoana, La Caldera, La Viña, Rosario de Lerma y Salta Capital.
La modificación retrotrae el alcance territorial del régimen al esquema original, después de que la ampliación de 2021 sumara zonas templadas de distintas provincias, entre ellas Salta, Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
El acuerdo con el Norte Grande por las zonas cálidas
La aprobación del proyecto estuvo acompañada por una negociación política entre el Gobierno nacional y los gobernadores del Norte Grande. El acuerdo incluyó el compromiso de avanzar con un beneficio energético para las denominadas zonas cálidas, un reclamo histórico de las provincias del norte.
El planteo sostiene que las altas temperaturas del verano generan un aumento extraordinario del consumo eléctrico por el uso de equipos de refrigeración. La propuesta busca establecer un tratamiento diferencial para los usuarios residenciales de las provincias donde el calor extremo impacta directamente en la demanda de electricidad, de manera similar al beneficio que reciben las zonas frías durante el invierno.
Sin embargo, la aplicación de ese esquema todavía requiere definiciones sobre su alcance, los usuarios alcanzados y la modalidad de implementación.