El segundo hijo ya no es prioridad: lo que revelan las clínicas de fertilidad sobre la nueva Argentina
¿Por qué cada vez menos parejas buscan tener un segundo hijo? Expertos en fertilidad revelan las razones detrás de esta tendencia que transforma la familia argentina.
Las consultas por el segundo hijo se desplomaron en las clínicas de fertilidad argentinas. Mientras tanto, cada vez más mujeres llegan a los 38 años buscando su primer embarazo. ¿Qué pasó con el sueño de la familia numerosa?
Especialistas en medicina reproductiva coinciden en que el fenómeno responde a una combinación de factores. La postergación de la maternidad y la paternidad, los cambios en los proyectos de vida y la incertidumbre económica modificaron la manera en que las personas planifican sus familias.
¿Qué dicen los números?
“Observamos una disminución progresiva en las consultas de pacientes que llegan con el objetivo de buscar un segundo hijo. No es un fenómeno abrupto, sino una tendencia que se fue consolidando en los últimos años”, explicó Gastón Rey Valzacchi, director médico y presidente de Grupo Procrearte.
Según indicó, el cambio se volvió especialmente visible durante la última década y acompaña transformaciones más amplias de la sociedad. “Las maternidades y paternidades son más tardías, las familias son más pequeñas y existe una mayor planificación de los proyectos personales y profesionales. Además, el contexto económico también condiciona las decisiones familiares”, señaló.
Elena Zeitler, ginecóloga a cargo del área de Fertilidad del Hospital de Clínicas de la UBA, precisó que “las consultas por segundo hijo son menores que hace una década. Esto puede explicarse porque la tasa bruta de natalidad cayó de 14 a 7,7 entre 2013 y 2023, según datos del INDEC”.
El factor económico y la edad
La cuestión económica aparece como una de las razones más repetidas entre los pacientes. “Es un planteo que hemos escuchado con frecuencia en momentos de incertidumbre”, afirmó Zeitler. La médica remarcó que esta preocupación es especialmente visible entre las familias de clase media y clase media baja que consultan en el sistema público.
Sin embargo, los especialistas advierten que el dinero no es el único factor. También influye el retraso de la maternidad y la paternidad. “El perfil más frecuente es el de mujeres o parejas que postergaron la búsqueda por motivos personales, profesionales, económicos o vinculares y llegan a la consulta con una edad reproductiva más avanzada”, explicó Rey Valzacchi.
Sergio Pasqualini, director de Halitus Instituto Médico, señaló que hace quince años la edad promedio de consulta para buscar un embarazo rondaba los 33 años, mientras que ahora se ubica entre los 37 y los 38 años. “Si una mujer decide buscar un embarazo a una edad más avanzada, es más probable que finalmente tenga un solo hijo”, analizó.
¿Y la criopreservación?
En paralelo, las clínicas registran un fuerte crecimiento de las consultas vinculadas a la preservación de la fertilidad. “Lo que sí está creciendo mucho es la preservación de la fertilidad mediante la vitrificación de óvulos”, afirmó Pasqualini. La técnica permite conservar los óvulos en el estado biológico que tienen al momento de ser extraídos, independientemente de cuándo se utilicen.
Sin embargo, los médicos advierten que todavía es difícil determinar cuántas de las mujeres que recurren a este procedimiento terminarán utilizando ese material criopreservado.
Frente a este escenario, los expertos destacan la importancia de acceder a información temprana sobre fertilidad. “No se trata necesariamente de adelantar decisiones, sino de poder planificar con conocimiento. Conocer la reserva ovárica y entender el impacto de la edad permite tomar decisiones reproductivas con mayor libertad”, sostuvo Rey Valzacchi.
Para Pasqualini, la caída de la natalidad tendrá consecuencias demográficas y económicas cada vez más visibles en las próximas décadas. “Durante años el mundo discutió los riesgos de la superpoblación. Ahora empieza a aparecer el problema inverso. La baja sostenida de la natalidad traerá nuevos desafíos para las sociedades”, reflexionó.