El segundo condenado por el crimen del finquero de San Martín ya tiene su sentencia: ¿cuántos años recibió?
El crimen del finquero de San Martín tuvo un nuevo capítulo judicial. ¿Sabés cuántos años recibió el segundo condenado y por qué no le dieron perpetua?
Rodrigo Moya Villegas fue condenado a 9 años de prisión por su participación en el asesinato del jubilado Juan Carlos González, cuyo cuerpo apareció calcinado dentro de su camioneta en una zona rural de San Martín a principios de 2025.
La sentencia fue dictada por el juez Armando Martínez en los tribunales del departamento, cerrando así el proceso judicial que mantuvo en vilo al Este mendocino. Con esta condena, los dos responsables del hecho ya tienen su pena: el otro imputado, Jesús Alejandro Rosas Funes, había recibido prisión perpetua días atrás.
¿Por qué penas diferentes?
El abogado querellante Mariano Talquenca, que representó a la familia de la víctima, explicó los motivos de la disparidad. “Parte de la prueba testimonial fue más contundente en contra del señor Rosas que contra Moya”, señaló en declaraciones a Radio Regional. “Las pruebas más concretas aseguran que vieron al señor Rosas cuando le pega al señor González y lo sube a la camioneta”.
Talquenca agregó que “el jurado llegó a la conclusión que no se había logrado probar una participación activa del homicidio criminis causa que sí le aplicaron al señor Rosas”. De esta forma, los 12 ciudadanos que integraron el jurado encontraron a Moya culpable de homicidio en ocasión de robo en grado de participación secundaria, una figura penal con penas menores a la perpetua.
El caso que conmocionó al Este mendocino
El crimen se remonta a fines de enero de 2025, cuando el cuerpo de Juan Carlos González fue hallado calcinado en el interior de su camioneta, en un camino rural entre las localidades de Montecaseros y Nueva California. Durante el juicio por jurados, realizado en la Sala 1 de Tribunales de San Martín, la Fiscalía logró acreditar que Rosas fue quien golpeó a la víctima y la subió al vehículo antes de prenderle fuego, mientras que Moya tuvo un rol secundario en los hechos.