El secreto mejor guardado de San Luis: las reservas naturales que arrasaron en invierno
¿Sabías que las reservas naturales de San Luis fueron el boom del invierno? Descubrí qué las hizo tan irresistibles y qué secretos esconden.
Mientras las playas y ciudades grandes copan los titulares, un puñado de reservas naturales en San Luis se robó todas las miradas durante las vacaciones de julio. La Florida, Bajo de Véliz, Las Higueritas y Mogote Bayo recibieron a miles de turistas de todo el país y hasta de Alemania, Brasil, Colombia y México.
El fenómeno no es casualidad: la provincia se afianza como uno de los destinos de naturaleza más elegidos de Argentina, y estos cuatro espacios naturales fueron los grandes protagonistas de la temporada invernal.
¿Qué hace tan especiales a estas reservas?
Cada una tiene su propio imán. La Reserva Florofaunística de La Florida, pegada al dique homónimo, se convirtió en la favorita de las familias que llegaron desde Buenos Aires, Mendoza y San Juan. Allí, chicos y grandes se maravillan con pumas, cóndores y llamas en un espacio dedicado a la conservación y rehabilitación de animales silvestres.
Su Sendero de Fauna, guiado por guardaparques, fue el más pedido: un recorrido que no solo muestra a los animales, sino que concientiza sobre el mascotismo y el equilibrio natural. Es una experiencia que combina educación y aventura al aire libre.
En el norte provincial, Bajo de Véliz también deslumbró. Este parque de 6.000 hectáreas, creado en 1989, es un imán para los amantes de la paleontología: guarda un yacimiento del período Carbonífero Superior, con rocas de más de 280 millones de años y fósiles de gran valor científico. Los visitantes llegaron de Buenos Aires, Santa Fe, San Luis, Entre Ríos, Córdoba, Mendoza, La Pampa y Río Negro.
Las Higueritas, en Luján, fue otro de los puntos calientes. Con su vegetación exuberante y más de 220 especies de aves registradas, se convirtió en el paraíso de los observadores de aves. Turistas de Córdoba, Santa Fe, Mendoza, Chubut, Buenos Aires y Rosario, más algunos alemanes, recorrieron sus senderos interpretativos.
Y Mogote Bayo, en Villa de Merlo, no se quedó atrás: fue el segundo destino más visitado. Su red de senderos atraviesa quebradas, miradores y arroyos de montaña, con el Mirador del Sol como joya de la corona, ofreciendo una de las vistas más impactantes del Valle de Conlara. Allí se dieron cita visitantes de Santa Fe, CABA, San Luis, Rosario, Córdoba, Mendoza, Entre Ríos y La Pampa, además de brasileños, colombianos y mexicanos.
Un invierno para el recuerdo
Los guardaparques de las cuatro áreas protegidas no ocultan su satisfacción: el nivel de convocatoria de julio superó las expectativas y notaron un creciente interés por la flora y fauna autóctona. Este éxito se suma al movimiento turístico general de la provincia, consolidando a San Luis como un destino de naturaleza de primer nivel en el país.