El secreto mejor guardado de Paraná: su historia escrita en cada edificio
¿Sabías que Paraná no fue fundada oficialmente? Un recorrido por sus edificios históricos revela secretos de la capital entrerriana. Descubrí cómo un ranchito se convirtió en catedral y qué pasó con la casa de Urquiza.
La capital entrerriana celebra un nuevo aniversario y, aunque no lo parezca, sus calles guardan siglos de historias que pocos conocen. Desde un ranchito de paja hasta imponentes palacios, cada rincón tiene algo para contar.
Paraná no fue fundada oficialmente. Nació como un caserío de colonos provenientes de las costas de Santa Fe. Por eso, su primer nombre fue “Baxada de la otra Banda del Paraná”, que con el tiempo se acortó hasta el actual. Recién el 25 de junio de 1813, la Asamblea del Año XIII le otorgó el rango de villa, fecha que hoy se conmemora como el Día de la Ciudad.
¿Cómo empezó todo?
Para 1715, el caserío ya tenía cierta relevancia y estaba integrado por españoles y aborígenes. La fertilidad del suelo y la abundancia de ganado cimarrón, junto con la pacificación de las tribus locales, crearon el marco ideal para el asentamiento.
El 23 de octubre de 1730 fue un día clave: el Cabildo Eclesiástico de Buenos Aires dispuso la creación de la Parroquia bajo la advocación de la Inmaculada Concepción. Ese fue el primer reconocimiento oficial del poblado. Como no hubo una fundación formal, esta fecha marcó el inicio de la organización religiosa, administrativa y política de la ciudad.
Un año después, en 1731, llegó desde San José del Rincón la imagen de la Virgen Nuestra Señora del Rosario, que hoy descansa en la Iglesia Catedral y es considerada “Patrona y Fundadora de Paraná”.
La curiosa elección de los patronos
En 1825, los vecinos decidieron en una votación popular quiénes serían los protectores de la ciudad. La elección se hizo en la Plaza 1º de Mayo, y se utilizó una urna colocada en el brocal de un aljibe que fue descubierto años después. San Miguel fue elegido Patrono Provincial y la Virgen del Rosario, Patrona de Paraná.
Otro hito importante ocurrió el 25 de junio de 1813, cuando la Asamblea General Constituyente sancionó una ley que elevó al poblado al rango de Villa, independizándolo de Santa Fe y permitiendo que el gobierno designara a los miembros del Cabildo. Andrés Pazos fue el primer alcalde ordinario, y hoy una calle lleva su nombre. En 1826, la villa obtuvo el rango de ciudad.
La plaza, corazón de la vida social
La vida cívica y social de Paraná giraba en torno a su plaza principal. Allí se levantaron las instituciones más importantes: sociales, educativas, políticas y religiosas. La Catedral, por ejemplo, tuvo cuatro templos sucesivos en el mismo solar. El primero fue un ranchito de paja y adobe en 1730. El edificio actual se construyó durante la gobernación de Eduardo Racedo, con proyecto de Juan Bautista Arnaldi, y abrió sus puertas en octubre de 1886. Fue declarada Monumento Histórico Nacional en 1942.
El Palacio Episcopal data de mayo de 1898, cuando era obispo monseñor José María Gelabert y Crespo. Antes, la curia funcionaba en la ex residencia de Justo José de Urquiza, donde hoy está el Correo.
El Palacio Municipal se inauguró el 31 de diciembre de 1890, sobre un terreno cedido por el gobierno provincial. El proyecto fue de Santos Domínguez y Benguria, y las obras estuvieron a cargo de la Empresa Borgobello y Forlessi.
Cuando Paraná fue capital de la Confederación
Entre 1854 y 1861, Paraná fue sede del gobierno de la Confederación Argentina. En el actual Colegio Nuestra Señora del Huerto funcionó el Senado, entre 1859 y 1861, hasta que la Batalla de Pavón cambió el rumbo político. Ese edificio fue declarado Monumento Histórico Nacional el 4 de febrero de 1942.
La Casa de Gobierno y la Cámara de Diputados de la Confederación funcionaron donde hoy está la Escuela Normal José María Torres, la primera de su tipo creada por Domingo Faustino Sarmiento en 1870. El edificio que mandó construir Urquiza fue demolido en 1929, y en su lugar se erigió la actual escuela, de estilo academicista francés.
Joyas arquitectónicas que perduran
El Teatro Municipal 3 de Febrero, inaugurado el 18 de octubre de 1908, ocupa el solar donde Urquiza había mandado construir un teatro en 1851. Su plafond fue decorado por el pintor Italo Piccioli, y también participó Rafael Tentor. El edificio fue remodelado para albergar la apertura de la Convención Nacional Constituyente en 1994.
La Biblioteca Popular, fundada el 1 de marzo de 1873, tiene un edificio proyectado por Rodolfo J. Fassiolo, con estilo academicista italiano. El Correo, por su parte, se levanta donde estuvo la residencia de Urquiza; de esa casa se conservan dos leones de mármol en la entrada.
El Centro Comercial, fundado el 26 de agosto de 1898, inauguró su sede en 1930. Allí funcionó la Sala del Cine Mayo, que marcó una época en la cultura local, con espectáculos de Carlos Gardel. El Club Social, fundado en 1904, tiene un Salón Dorado y un patio Andaluz que son joyas arquitectónicas.
El Parque Urquiza, donado por Dolosa Costa, viuda del general, fue inaugurado como Plaza Urquiza el 24 de diciembre de 1895. Hoy son 44 hectáreas divididas en tres niveles: Costanera Alta, Media y Baja.
La Casa de Gobierno, proyectada por Bernardo Rígoli, se aprobó en 1885. Su reloj, instalado en 1886, fue adjudicado a la firma Hoffmann y Zentner de Corrientes. El Puerto Viejo, que tuvo su auge en la década de 1880, decayó a principios del siglo XX por los bancos de arena, dando paso al Puerto Nuevo.