El secreto mejor guardado de la entronización del Milagro: la oración que pocos conocen
¿Sabías que durante la entronización del Milagro se reza una oración especial? Conocé la historia de los 'Recuerdos' y la súplica que se repite cada año.
Miles de fieles se congregan cada año en la Catedral Basílica de Salta para la entronización del Señor y la Virgen del Milagro, pero pocos saben que durante la ceremonia se reza una oración cargada de historia: los tradicionales "Recuerdos".
Más allá del momento en que las imágenes son colocadas en el altar mayor, existe un instante de profundo significado espiritual que muchos pasan por alto. Se trata de una plegaria que, desde hace décadas, marca el inicio del tiempo del Milagro en la provincia.
¿Cuándo se incorporó esta tradición?
Según el libro oficial de la Novena del Señor y la Virgen del Milagro, los "Recuerdos" fueron incorporados en 1954 por monseñor Miguel Ángel Vergara. En contraste, la novena original había sido compuesta mucho antes, en 1760, por el presbítero Francisco Javier Fernández.
Desde aquel año, ese texto se convirtió en uno de los momentos más esperados de la ceremonia de entronización, consolidándose como una tradición que ya supera los 70 años.
¿Qué dice la oración?
A lo largo de la plegaria, emerge un mensaje que resume el espíritu del Milagro: pedir perdón, protección y misericordia. Una de las invocaciones más conocidas expresa: "Dulcísimo Señor del Milagro, perdona mis pecados, y libra, por tu misericordia, al pueblo de Salta y a tus devotos de todo castigo".
Esta frase, que se repite durante la novena, es considerada una de las más representativas de la devoción salteña y funciona como un ruego de amparo para la provincia y sus habitantes.
Más que un simple rezo
El acto de entronización no solo implica la ubicación de las imágenes. Para los creyentes, representa el verdadero inicio del Milagro, un tiempo de oración que culminará con la multitudinaria procesión del 15 de septiembre. Durante la ceremonia, el rezo invita a renovar la fe, agradecer la protección recibida y prepararse para vivir las semanas más importantes del calendario religioso salteño.