El secreto histórico que esconden los jardines del Barrio San Antonio
¿Sabías que el Barrio San Antonio escondió un hospital y un colegio clave en la historia de Mendoza? Descubrí los secretos que guardan sus veredas.
Entre los árboles frondosos y las veredas anchas del Barrio San Antonio, en la Cuarta Sección de la Ciudad de Mendoza, se oculta una historia que pocos imaginan. Allí funcionaron uno de los primeros hospitales de la provincia y un prestigioso colegio, mucho antes de que se levantaran sus 152 viviendas entre 1969 y 1970.
Hoy, los vecinos pasean por senderos silenciosos, pero bajo sus pies yacen siglos de memoria: desde fines del siglo XVIII, cuando la orden betlemita fundó el Hospital San Antonio, hasta las aulas del Colegio de la Santísima Trinidad, que formó a los jóvenes de la Mendoza independentista.
¿Qué pasó con el hospital que se mudó dos veces?
El primer hospital de Mendoza nació con un carácter religioso. En 1815 pasó a administración civil y en 1878 quedó bajo la Municipalidad de Capital. Pero el terremoto del 20 de marzo de 1861 lo destruyó por completo: los muros de adobe se desplomaron sobre los 40 pacientes internados, y la ciudad quedó devastada.
Con la reconstrucción, el hospital se trasladó a la manzana delimitada por Santa Fe, José Federico Moreno, Tucumán y Montecaseros, donde funcionó hasta mediados del siglo XX. Allí también estuvo antes el Colegio de la Santísima Trinidad, creado en 1808 para llenar el vacío dejado por los jesuitas.
Un colegio que fue cuartel del Ejército de los Andes
El proyecto educativo se retrasó por las guerras de Independencia. Incluso, los fondos de construcción se usaron para sostener al Ejército de los Andes, y el edificio sirvió como cuartel del Batallón N.° 8 de Infantería. Finalmente, el colegio abrió el 9 de noviembre de 1817.
Ocupaba toda la manzana, con dos patios, galerías, aulas, internado y huerta. Allí estudiaban 160 alumnos, que aprendían Latín, Filosofía, Matemáticas y Dibujo. Sus títulos permitían ingresar a las universidades de Córdoba y Santiago de Chile. Pero las disputas políticas y el terremoto de 1861 terminaron con él.
Hoy, donde hubo salas de hospital y aulas, se levantan departamentos rodeados de jardines. El Barrio San Antonio conserva una tranquilidad única, y bajo sus árboles aún late la memoria de Mendoza.