El secreto detrás de los alfajores que estudiantes descubrieron en una fábrica catamarqueña
Estudiantes de la ENET N.º 1 recorrieron la fábrica Titito y descubrieron los secretos de la producción de alfajores. ¿Qué fue lo que más les llamó la atención?
¿Alguna vez te preguntaste qué hay detrás de un alfajor? Un grupo de estudiantes de la ENET N.º 1 lo descubrió en persona durante una visita a Titito, la fábrica catamarqueña que produce alfajores, galletas y cucuruchos para helados. La experiencia, que combinó aprendizaje y curiosidad, dejó a los chicos con ganas de saber más.
La actividad, organizada por el Ministerio de Producción junto con la Unión Industrial de Catamarca (UICA), busca acercar a los jóvenes al mundo productivo local. En el recorrido, los estudiantes vieron cómo se elaboran los productos que consumen a diario, desde las materias primas hasta el envasado final.
¿Qué hay detrás de un alfajor?
Roberto Farías, socio gerente de Titito, contó que la fábrica nació con el objetivo de crear productos de calidad desde Catamarca y expandirse a todo el país. "Arrancamos de a poco, y con el tiempo fuimos sumando maquinaria, personal y nuevos productos", explicó en diálogo con la redacción.
Hoy, la empresa emplea a unas 50 personas en áreas de producción, ventas y distribución. El proceso productivo incluye la preparación de materias primas, la elaboración de masas y rellenos, el armado, horneado, enfriado, bañado y finalmente el envasado, con controles constantes de calidad.
La visita que despertó vocaciones
Durante el recorrido, los estudiantes observaron cada etapa de la línea de producción: el trabajo con las materias primas, el funcionamiento de las máquinas, los procesos de baño y cobertura, y el envasado. También conocieron cómo se organiza el equipo, las normas de higiene y seguridad, y los procedimientos internos.
Lo que más llamó la atención de los chicos fue descubrir todo lo que hay detrás de productos tan comunes como los alfajores o los cucuruchos. "Hicieron cada vez más preguntas sobre las máquinas, los tiempos de producción y la cantidad de personas involucradas", relató Farías.
Industria y escuela: un vínculo que crece
Para Farías, este tipo de actividades son fundamentales porque "permiten a los estudiantes ver aplicados en una empresa real conceptos que aprenden en el aula". Además, les muestran las distintas áreas que existen en una industria, como mantenimiento, electromecánica, calidad, administración y logística.
El empresario espera que la experiencia despierte vocaciones y que los jóvenes se imaginen formando parte del desarrollo industrial de Catamarca. "Las empresas tenemos una responsabilidad con la comunidad que nos recibe", sostuvo, y adelantó que buscan avanzar hacia prácticas, capacitaciones y charlas técnicas para fortalecer el vínculo entre la escuela, la industria y el Estado.