El secreto de la Sala 16: el lugar donde los niños tocan la historia de San Martín

¿Te imaginás tocar una bala de cañón de las guerras de la independencia? La Sala 16 de La Banda lo hace posible.

· 3 min de lectura
El secreto de la Sala 16: el lugar donde los niños tocan la historia de San Martín
El secreto de la Sala 16: el lugar donde los niños tocan la historia de San Martín

La Asociación Cultural Sanmartiniana de La Banda abrió las puertas de su Sala 16 con una propuesta que desafía la era digital: recorridos guiados que invitan a tocar, sentir y vivir la historia del Libertador. En plena Semana de San Martín, la entidad busca que chicos y grandes no solo miren, sino que experimenten el pasado.

Graciela Padilla, integrante de la asociación, dialogó con Nuevo Diario y expresó su entusiasmo por la respuesta de los más jóvenes: "Esto nos da muchísima alegría porque podemos compartir nuestro amor por la patria y por los próceres que han dado la vida".

¿Qué se puede encontrar en la Sala 16?

La sala, que permanece abierta todo el año, alberga una valiosa colección de objetos y documentos históricos. El guía José Olivieri es el encargado de explicar el significado de cada pieza, desde uniformes hasta sables y escritos antiguos.

Padilla destacó que la experiencia va más allá de lo visual: "Acá no es ver la pieza muerta y exhibida, es saber qué hay detrás". Y agregó que Olivieri detalla minuciosamente cada elemento, contextualizando su uso y su importancia en las campañas sanmartinianas.

El momento favorito: una bala de cañón original

Uno de los instantes que más atrapa a los visitantes, especialmente a los niños, es cuando pueden sostener una bala de cañón auténtica. Al conocer su peso y dimensiones, comprenden de manera tangible las dificultades del Cruce de los Andes y la enorme organización que lideró San Martín.

Padilla reflexionó sobre el valor de esta experiencia en tiempos de pantallas: "Uno no puede ser tan necio de negar los adelantos tecnológicos, pero está bueno también conocer otra realidad, la realidad real".

En esa línea, profundizó: "Vos podés entrar acá con una cámara y verlo desde tu casa sentado, pero no vas a poder palpar el género de la tela, no vas a sentir el peso del sable, no vas a poder sentir el peso de la bala ni tocar el papel de los libros antiguos".

Un legado para compartir

La iniciativa no está restringida a las escuelas: está abierta a todo el público. Padilla subrayó que el objetivo trasciende la mera conservación de objetos.

"Uno trae esto no para uno, sino para compartir con los demás", afirmó, y remarcó que la meta final es "despertar conciencia" sobre los valores y la historia que forjaron los próceres. La Sala 16 se convierte así en un puente entre el pasado y el presente, donde la historia se siente en cada rincón.

Más para leer

La Cañada se prepara para una jornada inolvidable por el Día del Niño
Sociedad
La Banda se prepara para un abrazo colectivo: ¿qué pasará en la Plaza Belgrano?
Sociedad
Estudiantes y profesionales rurales se sumergen en la vida campesina de Choya y Guasayán
Sociedad
Alerta en la pediatría: el VSR no da tregua y los bebés son los más afectados
Sociedad
Geopacha 2026: estudiantes santiagueños presentarán sus investigaciones sobre el territorio
Sociedad
Bandera celebra 135 años con una renovación que transforma su principal puerta de entrada
Sociedad