El santuario de la Difunta Correa ya tiene agua para 120 familias: qué más cambió en Vallecito
Mauricio Camacho repasa las obras que cambiaron el santuario de la Difunta Correa: el agua que llegó a 120 familias, los galpones nuevos y un CAPS que reemplazará a la vieja sala médica de 60 metros. Pero hay un detalle en los plazos que todavía no se cumple.
El paraje que durante años pareció detenido en el tiempo hoy vive una transformación que va mucho más allá de la fe. Agua potable domiciliaria, Wi-Fi libre, asfalto en todos los accesos y un centro de salud en construcción son algunas de las obras que ya cambiaron la vida cotidiana de Vallecito, en San Juan.
La concurrencia lo confirma: entre 15.000 y 20.000 personas llegan cada fin de semana al santuario de la Difunta Correa, una cifra muy superior a la de años anteriores. Detrás de ese movimiento hay una decisión política de convertir el paraje en un polo turístico de jerarquía, con resultados que ya se ven en el predio y en el pueblo.
Del reclamo histórico a los servicios básicos
El administrador del paraje, Mauricio Camacho, repasó en diálogo con Tiempo de San Juan el punto de partida. La primera gran obra, según recordó, fue la conexión domiciliaria de la red de agua potable, que alcanzó a 120 familias de Vallecito.
"Recordemos que la primera obra importante que fue importante no sólo para el paraje sino también para lo que es el pueblo de Vallecito, fue la conexión domiciliaria de la red de agua potable para 120 familias", destacó el funcionario.
A eso se sumó la conectividad gratuita en todo el paraje y la recuperación de instalaciones que estaban destruidas. Cuatro galpones obsoletos fueron reemplazados por estructuras nuevas, con parrilleros, bancos, mesas e iluminación completa. También se construyó un puente peatonal que unirá la playa de estacionamiento con esos galpones.
En materia de servicios públicos, se ampliaron y remodelaron por completo dos núcleos sanitarios y se levantó un tercero, nuevo, en la parte posterior del predio.
Comercio, gastronomía y un escenario nuevo
El sector de ventas, que antes tenía problemas de accesibilidad y un aspecto precario, hoy muestra una galería comercial iluminada y cómoda para los emprendedores de artículos regionales. La galería gastronómica, en tanto, está en su etapa final: techos elevados, pisos nuevos y espacio amplio para almorzar o cenar.
Camacho también detalló las obras de infraestructura vial y lumínica. "Se trabajó también en el asfalto de todo el paraje por completo, todos los ingresos, el egreso y la parte de la estación de servicio. Se cambió toda la iluminación a sistema LED de última generación", agregó.
A eso se suman nuevos parrilleros en los accesos y un escenario de gran tamaño que ya fue escenario de la tradicional Cabalgata de la Fe y de las peñas dominicales durante el invierno.
Un microhospital y una comisaría a nuevo
El salto de escala más importante hacia una pequeña ciudad autosuficiente está en las obras de salud y seguridad. En el terreno sanitario se construye el nuevo Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS), que reemplazará a la antigua sala médica de apenas 60 metros cuadrados.
La nueva edificación tendrá casi 1.000 metros cuadrados cubiertos, con consultorios odontológicos y ginecológicos, farmacia, estacionamiento para profesionales y equipamiento para emergencias.
Justo enfrente, sobre la Ruta 141, avanza la nueva Unidad Rural de la Policía de San Juan. La comisaría pasará de sus antiguos 50 metros cuadrados a una estructura de casi 600, con corrales para el decomiso de animales, calabozos con sanitarios propios y establos para los caballos que el personal usa en patrullaje y búsqueda en la montaña.
"Actualmente se está trabajando en lo que es el centro de salud, el CAPS, que es prácticamente un microhospital. Lo mismo ocurre con la unidad rural de la Policía de San Juan. Se sigue trabajando y mucho", enfatizó el administrador.
Los plazos que ya maneja el santuario
Según precisó Camacho, la playa de estacionamiento para 205 vehículos estará lista de forma inminente. El área de salud, en tanto, tiene un horizonte muy cercano.
"Creemos que en dos o tres meses más ya tienen que estar terminados lo que es el CAPS y el centro de salud, para fin de año", aclaró.
El esquema de obras se completa con un nuevo parador de camiones, que incluirá oficinas, ocho dormitorios equipados para el descanso de los choferes y sanitarios con lavarropas.
El balance que hacen las autoridades es alentador: la mayoría de los trabajos estará terminada a fin de año o a principios del año que viene. Para Vallecito, el cambio ya es histórico, y la Difunta Correa se consolida como faro de fe, turismo y desarrollo para toda la provincia.