El Santo que llegó por agua: la historia detrás de los 70 años de San Cayetano en La Floresta
¿Sabías que la imagen de San Cayetano de La Floresta llegó navegando por el riacho? Conocé la historia de 70 años de fe y la llegada de su reliquia desde Roma.
La comunidad de La Floresta tiene motivos para celebrar: la Capilla San Cayetano cumple 70 años y acaba de recibir una reliquia del santo patrono. Una historia de fe que comenzó con una imagen navegando por el riacho Formosa.
En una reciente emisión del programa radial “La Voz del Santuario Nuestra Señora del Carmen”, de la Parroquia Catedral, se repasaron los hitos de esta comunidad. Con la conducción de Pedro Giménez, Ladislao Pereyra y Francisco Arce Bazán, las invitadas Alcira Elizabeth Ojeda y María Teresa López compartieron anécdotas y emociones.
¿Cómo empezó todo?
Allá por las décadas del 40 y 50, los vecinos de La Floresta tenían que caminar, ir a caballo o en bicicleta hasta la Catedral para recibir los sacramentos. Cansados de la distancia, le pidieron al Padre Felipe Pifer que los ayude a tener su propia capilla.
La familia Cohen donó el terreno y los vecinos marcaron el lugar con una cruz de palmeras. Para construir el templo, fabricaron sus propios ladrillos en una ladrillería comunitaria, con la ayuda de familias pioneras como los Parola, Don Guido, Eduardo, José Aguilar y los Escobar.
La imagen del santo llegó en 1956 desde Vicenza, Italia, como regalo de la hermana del padre Pifer. Como no había caminos, la trajeron en barco por el riacho Formosa y la desembarcaron en una carreta el 6 de agosto de ese año. “Aun siendo un barrio antiguo, no teníamos disposición de calles; eran picadas y senderos. Y el Santo llegó por agua”, recordaron.
La inundación que lo cambió todo
En 1982, una gran inundación tapó la capilla. La imagen se salvó gracias a la vecina Ana Ríos, que la guardó en su casa. Las misas se hacían bajo una carpa prestada por el Regimiento de Monte 29.
Después, la capilla se mudó a su lugar actual, en calle Chazarreta y Moiraghi. De la vieja construcción se salvaron los ladrillos hechos a mano, con los que sueñan construir un campanario en homenaje a los fundadores.
Fe que se traduce en acción
San Cayetano es el patrono del pan, el trabajo y la providencia, y eso se ve en el Comedor Cáritas de la capilla. Asisten a decenas de familias, hasta 90 en momentos críticos, con comida y contención. Funciona casi todo el año gracias a Cáritas Diocesana y a la generosidad de los devotos, que cada día 7 acercan donaciones.
Además, las hermanas de la Orden de Santa Catalina de Siena viven frente al templo desde 1987, recibiendo donaciones y dando apoyo espiritual.
La reliquia que llegó de Roma
El momento más emotivo fue el relato de la llegada de la reliquia de segundo grado de San Cayetano: un trozo de su capa pluvial. Como el santo pidió ser sepultado en fosas comunes, no hay reliquias de su cuerpo.
Después de casi diez años de gestiones, los sacerdotes Raúl Méndez y Federico Aquino lograron el contacto definitivo con el Padre Mario Jiménez, de la orden teatina. Un 7 de octubre llegó la noticia desde Roma, y la reliquia viajó a Formosa en marzo, custodiada por las religiosas.
Hoy, la reliquia está expuesta en el altar de la Capilla San Cayetano. Se puede visitar por las mañanas, los jueves desde las 16:00, los sábados de catequesis y en las misas de los domingos a las 18:00 y los días 7 de cada mes.