El San Fernando Rey vuelve a las urnas tras una década: la Lista 5 promete abrir las puertas
El San Fernando Rey vuelve a elegir autoridades después de una década y la Lista 5 quiere que las decisiones dejen de concentrarse en unos pocos. La votación es este viernes, pero hay un requisito que muchos estudiantes y egresados todavía no tienen en claro.
El Instituto Superior San Fernando Rey se prepara para un hecho que no ocurría desde hacía diez años: la elección de sus autoridades. Este viernes 23, de 9 a 19, los cuatro claustros —estudiantes, egresados, docentes y personal administrativo— concurrirán a las urnas para definir quién conducirá la institución durante el período 2027-2030.
La Lista 5, encabezada por Rosana Ojeda como candidata a rectora y Lía Santander como candidata a vicerrectora, presentó sus propuestas en CIUDAD TV con un eje claro: cambiar la forma de conducir el instituto para que las decisiones no queden en manos de unos pocos.
"Nosotras no queremos un instituto con el ejercicio de poder verticalista, sino que queremos una construcción entre todos", sintetizó Ojeda, que llega al comicio con 21 años de trayectoria docente en la casa.
Una elección que se destrabó con la titularización docente
Santander explicó que la posibilidad de volver a votar estuvo directamente ligada a la titularización de docentes, un paso administrativo que resultó imprescindible para ampliar la cantidad de votantes habilitados en ese claustro y para que aparecieran candidatos que cumplieran con los requisitos que exige la reglamentación.
La docente manifestó su entusiasmo por el proceso y remarcó que no se trata de un trámite menor: hacía una década que el San Fernando Rey no elegía a sus autoridades.
Cómo se vota y quiénes participan
Según detalló Santander, habrá diez mesas electorales: cinco para estudiantes, tres para egresados, una para docentes y otra para administrativos. Para sufragar será necesario figurar en el padrón y presentar el DNI.
La Lista 5 está integrada por cuatro personas, aunque solo tres ocuparían cargos de conducción. La estructura prevista contempla una rectora y dos vicerrectores, en línea con las dimensiones del instituto: ocho carreras y actividad en los tres turnos.
"Quién conoce más que el propio docente"
Ojeda destacó que muchas de las listas que compiten están formadas por docentes que nunca ocuparon cargos jerárquicos y reivindicó ese perfil para conducir la institución.
"Quién conoce más de las problemáticas, las dificultades, las situaciones en el instituto que el propio docente, el que está frente al aula trabajando", planteó.
La candidata a rectora también valoró el trabajo previo que ambas vienen realizando desde hace aproximadamente dos años junto a otras dos mujeres, un recorrido que derivó en la conformación de la lista.
Más voces, más transparencia
El corazón de la propuesta de Ojeda y Santander es modificar los mecanismos de conducción para que docentes, estudiantes y no docentes tengan una presencia real en las decisiones institucionales.
"Queremos una gestión y una conducción democrática, transparente y participativa", remarcó Ojeda, que cuestionó la falta de espacios de intercambio: hace tiempo que no se realizan asambleas, ni siquiera de carácter informativo.
Entre las iniciativas que proponen, mencionaron la creación de canales de comunicación claros para que toda la comunidad acceda a la información institucional y la reapertura del centro de estudiantes, disuelto hace dos años. Para Ojeda, ese espacio es clave para que los alumnos organicen y planteen sus inquietudes.
La candidata subrayó que la participación no puede limitarse al Consejo Institucional y debe extenderse a otros ámbitos cuando surjan temas que preocupen a cualquiera de los claustros.
"El instituto es de todos, tanto docentes, estudiantes, no docentes, egresados. Tienen que estar todos informados", expresó.
Discapacidad, capacitación y matrícula: los desafíos que vienen
Santander puso el foco en el ingreso de estudiantes con discapacidad que, terminada la educación obligatoria, buscan continuar su formación profesional. Para ella, se trata de un desafío y a la vez de una oportunidad, porque el instituto ya cuenta con personas que se preparan para acompañar esos trayectos y puede fortalecer sus capacidades.
Ojeda sumó la capacitación docente como uno de los ejes de la fórmula y habló de la necesidad de construir respuestas colectivas frente a las dificultades que aparecen durante las trayectorias educativas.
Las candidatas también admitieron que sostener la matrícula es uno de los grandes retos. Ojeda recordó que el nivel superior no es obligatorio y que, con alternativas formativas más cortas y accesibles en el mercado, mantener el interés de los estudiantes exige un trabajo constante. A eso se suma que muchos alumnos son adultos con responsabilidades familiares, lo que complica la continuidad de la cursada.
"Nuestras trayectorias educativas son complejas. Es mucho para contar y todas las dificultades que tenemos y que queremos colaborar, porque no es que lo vamos a resolver nosotros, sino que vamos a trabajar en comunidad", expresó.
En esa línea, plantearon que una eventual gestión deberá articular a todos los sectores de la institución para mejorar las condiciones de formación de los estudiantes.
"Es una gran oportunidad democrática para nosotros los del nivel superior, así que los esperamos", convocaron.