El sacerdote que chocó a jóvenes en moto y huyó: la excusa que presentó
¿Qué excusa dio un sacerdote tras chocar a un grupo de jóvenes en moto y darse a la fuga? Conocé los detalles del impactante caso que investiga la justicia.
Un religioso oriundo de Santiago del Estero se convirtió en el centro de una investigación policial tras protagonizar un siniestro vial en Sumampa. El hombre, identificado como Miguel Espíndola, manejaba una camioneta que embistió a un grupo de motociclistas y, lejos de detenerse, continuó su marcha. Horas después, fue hallado en la localidad de Pinto y su explicación dejó a todos perplejos.
El incidente tuvo lugar alrededor de las 21 del lunes, en el cruce de la ruta 1 y la avenida Nuestra Señora de la Consolación. Según la denuncia presentada por Cristian Galván, padre de Jeremías Galván, uno de los heridos, los jóvenes regresaban de jugar un partido de pádel y decidieron pasar a visitar a un amigo enfermo antes de volver a sus casas.
En ese trayecto, una camioneta blanca con un rosario en la caja los sorprendió y los embistió. El impacto fue tal que los motociclistas cayeron al asfalto, aunque permanecieron conscientes. Pese a los golpes y heridas, el conductor del vehículo no se detuvo a brindar asistencia.
“Como pudieron, los chicos se levantaron y pidieron ayuda”, relató Galván, quien además expresó la angustia que sintió al encontrar a su hijo con el rostro ensangrentado. La familia solicitó de inmediato la intervención policial y el rastrillaje en las rutas para dar con el responsable.
Los efectivos localizaron la camioneta horas más tarde en Pinto, y allí descubrieron que al volante estaba el padre Miguel Espíndola, un sacerdote reconocido en la zona. “Grande fue mi sorpresa”, confesó el padre de Jeremías.
La insólita justificación del sacerdote
Según fuentes de la investigación, el religioso habría manifestado que llevaba la música a un volumen muy alto, lo que le impidió percatarse del accidente. La fiscal Fernanda Vittar, a cargo de la causa, ordenó un control de alcoholemia que debía realizarse con registro en video y ante dos testigos.
Afortunadamente, los jóvenes no presentaron heridas de gravedad. “Por suerte mi hijo y los otros chicos están todos bien. Están con dolor, pero están fuera de peligro”, aseguró Galván.
El padre Espíndola fue demorado preventivamente, aunque según las últimas informaciones habría recuperado la libertad. La Fiscalía continúa con las diligencias para determinar las responsabilidades y esclarecer los pormenores del hecho.