El rubro que se escapó de todos los controles: subió 14% en un mes y nadie lo vio venir
La consultora LCG midió un salto del 1,7% en alimentos durante la cuarta semana de septiembre. Pero hay un rubro que se disparó un 14% en el promedio mensual y que explica gran parte de la aceleración. ¿Cuál es?
La inflación de los alimentos volvió a acelerarse en la cuarta semana de septiembre y trepó al 1,7 por ciento, según el relevamiento de la consultora LCG. Con este dato, los precios de la canasta básica acumulan tres semanas consecutivas de subas, un combo que golpea directo al bolsillo de los hogares.
El informe, cuyo principal accionista es el diputado Martín Lousteau, midió un promedio de 2,7 por ciento para las últimas cuatro semanas, lo que representa 0,9 puntos porcentuales más que la medición anterior. Más de la mitad del aumento semanal se explicó por carnes, verduras y panificados, pero en la foto mensual hay un rubro que se lleva todos los flashes: las bebidas.
El dato que enciende las alarmas
En el promedio de las últimas cuatro semanas, las bebidas e infusiones para consumir en el hogar registraron un aumento del 14 por ciento, muy por encima del resto de las categorías relevadas. Ya en la primera semana de septiembre, LCG había detectado un incremento cercano al 14 por ciento en bebidas, incluso cuando el conjunto de alimentos y bebidas mostraba una caída semanal de 0,7 por ciento. Para la tercera semana, la consultora informaba que las bebidas acumulaban una suba de 9,3 por ciento en cuatro semanas y explicaban el 70 por ciento del incremento promedio de ese período.
Este comportamiento dispar explica por qué el promedio móvil de cuatro semanas vuelve a acelerarse, pese a que algunas variaciones semanales fueron menores a las de la segunda semana de septiembre.
Qué subió en la cuarta semana
El detalle del relevamiento muestra una distribución amplia de aumentos. Las verduras lideraron las subas semanales con un 3,9 por ciento, seguidas por comidas listas para llevar (2,8 por ciento) y azúcar, miel, dulces y cacao (2,3 por ciento). Los panificados, cereales y pastas subieron 2,1 por ciento; las frutas, 1,4 por ciento; las bebidas e infusiones para el hogar, 1,4 por ciento; los lácteos y huevos, 1,2 por ciento; y las carnes, 1,1 por ciento.
La consultora señaló que las variaciones presentaron una "mayor dispersión y sesgo hacia valores positivos", lo que indica que la presión no quedó limitada a un único producto o categoría. El dato es sensible porque los alimentos tienen incidencia directa sobre el gasto de los hogares, especialmente en los sectores que destinan una mayor proporción de sus ingresos a bienes esenciales.
El peso de la carne y la estacionalidad de las verduras
La evolución de las carnes es clave por su peso en la alimentación de los argentinos. En la tercera semana de septiembre, LCG había calculado una suba de 1,1 por ciento para este segmento y había señalado que las carnes explicaban aproximadamente la mitad de la variación semanal del conjunto de alimentos y bebidas.
Las verduras también muestran continuidad en los incrementos, pero con una aceleración respecto del registro previo: después del 2,3 por ciento de la tercera semana, el salto pasó a 3,9 por ciento en la cuarta. Su dinámica tiene un componente estacional que puede generar movimientos más pronunciados en períodos determinados, por lo que su evolución semanal no anticipa por sí sola la trayectoria del conjunto.
El contraste con la inflación general
El escenario de septiembre contrasta con el resultado de agosto. El INDEC informó una variación mensual del IPC de 1,7 por ciento para ese mes, después del 2,1 por ciento de julio. Según el organismo oficial, se trató del menor incremento mensual desde junio de 2025. La desaceleración fue utilizada por el Gobierno de Javier Milei como parte de su argumento sobre la continuidad del proceso de reducción de la inflación.
Sin embargo, los datos parciales de septiembre introducen un elemento adicional para evaluar esa trayectoria: los precios de los alimentos, que impactan de lleno en el consumo cotidiano, volvieron a mostrar incrementos consecutivos. El INDEC todavía no publicó el IPC de septiembre, por lo que los datos de LCG corresponden a un relevamiento privado y no deben confundirse con el indicador oficial.