Un tirador de General Roca se metió entre los mejores del continente y fue clave para que la Argentina trepara al podio. Sus especialidades, sus entrenamientos en el Alto Valle y el detalle que lo dejó a un paso del premio individual: todo en la nota.
El polígono del Tiro Federal Argentino, en Buenos Aires, fue sede del XXIII Campeonato Sudamericano de Tiro. Entre los tiradores que defendieron la camiseta celeste y blanca hubo un nombre del Alto Valle: el roquense Alejandro Villani.
Villani integró la delegación de la Federación Argentina de Tiro (FAT) en un certamen que, en esta edición, se llamó Copa «Raúl Daniel Simo» y convocó a más de 300 atletas en rifle, pistola y escopeta.
Un tirador de alto rendimiento
Su recorrido en el circuito nacional no es casual. El roquense sostiene un régimen de entrenamiento que ronda los 2.000 disparos mensuales, una exigencia propia de la elite.
Sus especialidades son la Pistola de Fuego Rápido a 25 metros —disciplina olímpica— y la Pistola Libre a 50 metros. En ambas se midió con los mejores exponentes del continente, con Brasil y Perú como delegaciones de mayor nivel.
Para Villani, competir a este nivel es la continuidad de un proceso de alto rendimiento que se apoya en sus podios habituales en los torneos nacionales de la FAT y en sus entrenamientos en los polígonos de General Roca, Allen y Villa Regina.
Cómo le fue a Villani y a la Argentina
En lo individual, el roquense fue uno de los tiradores de elite elegidos para representar al país en Pistola de Fuego Rápido a 25 metros, donde terminó sexto. En Pistola Libre a 50 metros, en tanto, se ubicó cuarto.
Su actuación en el polígono resultó clave para la sumatoria de puntos del seleccionado nacional. En la disciplina Tiro Rápido, Argentina finalizó segunda, por detrás de Brasil y por delante de Perú, que completó el podio.
En el medallero general, el equipo argentino cerró en el tercer puesto, con Perú como campeón y Brasil en el segundo escalón.
Con esta participación, Villani reafirma su lugar entre los máximos exponentes del tiro en el país y lleva el nombre de General Roca y del Alto Valle a la consideración sudamericana.