El rodillazo que dejó a todos en silencio: nocaut brutal en la UFC y un premio millonario
Lo noqueó de un rodillazo y le pagaron 100.000 dólares: la UFC premió la actuación de la noche, pero el argentino también tuvo lo suyo en un primer asalto que duró apenas 4 minutos.
Johnny Walker necesitó apenas 3 minutos y 35 segundos para noquear a Mick Parkin en su debut en peso pesado de UFC. El brasileño conectó un rodillazo con la pierna izquierda que dejó inconsciente al británico sobre la lona del Delta Center de Salt Lake City.
El combate abrió con Walker mostrando su repertorio: desplazamientos por el octágono y patadas bajas para desgastar a Parkin, que intentaba acortar la distancia. El británico buscó el clinch contra la reja para frenar el ritmo, pero el brasileño encontró el hueco justo.
Fue entonces cuando lanzó el rodillazo que cambió todo. El impacto fue directo a la cabeza de Parkin, que se desplomó de inmediato y quedó inmóvil durante varios segundos. El árbitro no dudó: detuvo la pelea al instante para que los médicos atendieran al británico.
La imagen del nocaut se convirtió en una de las más impactantes de la jornada. Y además del triunfo, Walker se llevó un reconocimiento económico importante: la UFC le otorgó un premio de 100.000 dólares a la actuación de la noche.
Ribovics también festejó: nocaut técnico en tiempo récord
La velada tuvo otro momento explosivo de la mano de un argentino. Esteban Ribovics derribó tres veces a su rival en el primer asalto y se quedó con la pelea en apenas 4 minutos.
El duelo llegaba envuelto en polémica por el pesaje: Ribovics registró medio kilo más de lo acordado y recibió una sanción económica que le costó el 20% de su bolsa.
Arriba del octágono, el argentino impuso condiciones con golpes rectos, ataques a las piernas y un buen manejo de la distancia. Green intentó responder con su jab y desplazamientos, pero nunca logró mantenerlo lejos de su zona de peligro.
La primera caída llegó tras un potente golpe de izquierda. Ribovics volvió a entrar con precisión y sumó dos derribos más para sellar el nocaut técnico en un primer asalto arrollador.