El ritual de la caña con ruda en agosto: ¿qué dice realmente la ciencia?
¿Sabías que la ciencia respalda algunas propiedades de la ruda, pero no la creencia de que previene enfermedades? Descubrí qué hay detrás del ritual del 1° de agosto.
Este 1° de agosto, como cada año, miles de misioneros renovarán una tradición que promete ahuyentar los males del invierno. Pero, ¿tiene algún respaldo médico el famoso trago de caña con ruda? La respuesta, según una especialista, es más compleja de lo que parece.
PRIMERA EDICIÓN consultó a la médica clínica Patricia Guitelman, experta en homeopatía y medicina antroposófica, quien fue clara: “El ritual no posee efectos preventivos comprobados”. Sin embargo, destacó que la ruda sí tiene propiedades terapéuticas conocidas.
¿Qué hay detrás de los tres traguitos?
La tradición, explicó Guitelman, proviene de los pueblos originarios andinos. “Los tres traguitos de caña con ruda son una ofrenda a la madre Tierra, con un pedido de protección”, señaló. Para ella, el valor del ritual está en lo simbólico: “Si uno los toma con conciencia de pedido de protección, ahí está el primer impulso para estar protegido”.
La médica también resaltó la importancia de recuperar la ritualidad en estos tiempos modernos como una conexión espiritual con la salud.
¿Cómo actúa la ruda en el cuerpo?
Guitelman explicó que el alcohol de la caña cumple una función específica: extraer los principios activos de la planta, un método usado desde hace siglos para hacer tinturas medicinales. “Muchos medicamentos de síntesis nacieron a partir de principios activos extraídos de plantas”, recordó.
En cuanto a la ruda (Ruta graveolens), detalló que se usa para aliviar dolores musculares y articulares, mejorar la digestión y tratar afecciones de la piel. Pero advirtió: “Eso no debe confundirse con la creencia de que la caña con ruda evita enfermedades”. En dosis altas, la ruda puede ser tóxica.
¿Por qué agosto?
La elección del mes no es casual. Según los saberes ancestrales, agosto era considerado uno de los meses más difíciles por el frío, la humedad y los fuertes vientos. “No es para amarillentos”, bromeó Guitelman. La ruda se convirtió en una planta bastión para alejar enfermedades y malas energías.
Ciencia y tradición: un diálogo histórico
La médica destacó que la ciencia se ha inspirado muchas veces en el saber popular. Puso como ejemplo la Materia Médica Misionera, del jesuita Pedro Montenegro (siglo XVIII), que recopiló usos medicinales de plantas guaraníes. También mencionó que la homeopatía nació a partir de la quina, un conocimiento traído de los pueblos originarios.
En la medicina antroposófica, la ruda se usa como medicamento, pero siempre en preparados diluidos para evitar toxicidad. Para infusión, recomendó usar muy pocas hojas secas y no hervir la planta.