El río ya besa las casas en Goya: 63 familias se autoevacuaron y hay un dato que al intendente le preocupa
¿Qué pasa cuando el río ya llega a las puertas de las casas y algunas familias se niegan a irse? En Goya hay 15 centros de evacuación listos, pero la historia es otra.
El río Paraná en Goya llegó a 6,10 metros y la crecida ya obligó a que 63 familias abandonen sus viviendas por sus propios medios. El intendente Mariano Hormaechea confirmó que esas familias reciben asistencia del municipio y del Gobierno provincial, y sostuvo que "hoy la situación está controlada".
El foco de las dificultades está en la zona del puerto, el sector más bajo de la ciudad. Allí, según el jefe comunal, el agua ya está llegando a las casas y hay familias aisladas que piden ayuda para poder salir.
Los centros de evacuación, vacíos
Pese al avance del agua, Hormaechea confirmó que la ciudad dispone de 15 centros de evacuación distribuidos en todo el ejido y que por ahora ninguno está ocupado. La mayoría de los autoevacuados se trasladó a casas de familiares.
En el sector cercano al puerto, donde se concentran los ladrilleros, el municipio tiene todo preparado para una evacuación, pero algunas familias se resisten a dejar sus viviendas. "No quieren trasladarse algunas", admitió el intendente.
Las zonas más complicadas
El agua no golpea de manera uniforme. Hormaechea mencionó la tercera sección, cerca del límite con San Isidro y camino a Esquina, como uno de los puntos críticos: es un camino de enripiado que desemboca en un terraplén, y es justo ahí donde la crecida complica el panorama.
"El agua ya está llegándole a sus casas, están en aislamiento, pidiendo ayuda para poder salir y autoevacuarse e ir a zonas más seguras", detalló el jefe comunal. Según su relato, muchos se van a lo de familiares y otros se reubican como pueden.
Bombas y canales, la carta de la ciudad
Ante la posibilidad de que el panorama empeore, el intendente advirtió que "nos agravaría la situación si tenemos grandes contingencias en poco tiempo". Para hacerle frente, la ciudad cuenta con ocho estaciones de bombeo y con los canales y pluviales limpios para que funcionen.
Por ahora, la asistencia a las 63 familias autoevacuadas sigue siendo el eje de la respuesta municipal, mientras el río se mantiene en un nivel que obliga a seguir de cerca cada movimiento.