El río pasó la marca y ya hay un pueblo misionero que empieza a sentir el golpe
El río pasó la cota de evacuación en Santa Ana y ya hay un acceso clave cortado: el agua cubre la ruta al puerto y los vecinos buscan alternativas. Lo que dice el último informe policial.
La crecida del río Paraná dejó de ser una amenaza para convertirse en un problema real en Santa Ana. Este miércoles, el agua superó la cota de evacuación y el acceso a Puerto Santa Ana por la ruta provincial 103 quedó completamente cortado.
El relevamiento de la Policía de Misiones, tomado a las 7.30, marcó que el río llegó a 9,81 metros, un centímetro por encima del nivel de evacuación fijado en 9,80. Lejos de estancarse, el caudal seguía subiendo.
La cota de alerta, establecida en 9,30 metros, ya había quedado atrás hace rato. Las autoridades siguen de cerca la evolución del río, que por ahora no da tregua.
Los primeros movimientos
El informe de la Comisaría de Santa Ana, dependiente de la Unidad Regional XIII, confirmó una autoevacuación preventiva y daños por anegamiento en una propiedad que se alquila a turistas.
Un hombre de 82 años decidió dejar su casa antes de que el agua llegue y se mudó a lo de un familiar, en una zona más alta. Otro vecino, de 73, tuvo que sacar los muebles de una cabaña que usa para alquiler turístico y que ya se vio afectada por el avance del río.
Hasta el último parte policial no se registraron nuevas evacuaciones, aunque el panorama puede cambiar si el río sigue creciendo.
El acceso al puerto, cortado
El punto más crítico está en la Ruta Provincial 103: el agua tapa toda la calzada en el ingreso a Puerto Santa Ana y por eso se interrumpió el tránsito por completo. En el lugar hay un puesto de Prefectura Naval Argentina para controlar la situación.
Como alternativa, los vecinos usan el camino terrado conocido como El Bogo, aunque las autoridades recomiendan circular con mucha precaución y respetar las indicaciones.
El reporte policial también precisó que el Paraná crecía a un ritmo de tres milímetros por hora en el momento de la medición.
La evolución del nivel del río será la que determine cuándo se podrá reabrir el acceso al puerto. Mientras tanto, la vigilancia continúa ante la posibilidad de que aparezcan nuevos anegamientos.