El rincón de Rosario que homenajea a la ciudad natal del padre de Belgrano
Dos olivos traídos desde la costa de Imperia y una estatua que Génova y Rosario comparten: el historiador Eduardo Guida Bria reveló los secretos de un rincón de la ciudad que casi nadie mira.
En su columna para el programa A Puro Click, el historiador y docente Eduardo Guida Bria recorrió el patrimonio italo-rosarino y reveló detalles poco conocidos sobre la plaza Imperia y los dos monumentos a Belgrano. Rosario es considerada la ciudad más genovesa del mundo fuera de Génova, y esa huella migratoria de fines del siglo XIX y principios del XX sigue viva en clubes, instituciones y espacios públicos.
Un espacio verde con historia
Sobre calle Santa Fe, casi frente al ingreso de la Galería de Honor de las Banderas de América y asentada en la histórica barranca de las Ceibas, se encuentra la plaza Imperia. Este espacio fue diagramado incluso antes de que comenzara la construcción del Monumento Nacional a la Bandera, en 1943.
Su nombre rinde tributo a la ciudad costera de Imperia, en la marina de Oneglia, región de Liguria. Allí nació Domingo Gaetano Belgrano Peri, padre del prócer Manuel Belgrano, que luego castellanizó su apellido.
Los olivos que llegaron desde Italia
Entre las curiosidades que destacó Guida Bria aparecen los olivos donados en 2012, cuando se cumplía el bicentenario de la creación de la bandera. María Dolores Belgrano, descendiente directa de la familia del prócer, envió dos retoños traídos directamente de la costa de Imperia. Un tercer ejemplar fue destinado a Curuzú Cuatiá, Corrientes, ciudad fundada por Belgrano.
El historiador también respondió a una consulta frecuente de los visitantes: «Son olivos ornamentales, no vayan a buscar aceitunas porque no hay».
La familia y el hombre detrás de la bandera
Domingo Belgrano emigró al Río de la Plata a mediados del siglo XVIII. Se dedicó al comercio, exportando entre otros productos aceite de oliva, y se casó con Josefa González. Tuvieron 17 hijos; el creador de la bandera fue el octavo, bautizado como Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano González Pérez.
Aunque se lo reconoce por su título militar, Belgrano era abogado, periodista y economista. Sus detractores lo apodaban «Cotorrita» por la vistosa chaqueta verde que solía usar.
En Imperia la figura de Belgrano es venerada: hay una calle Via Belgrano, el Circolo Belgrano, y cada 20 de junio (Día de la Bandera) y 3 de junio (Día del Inmigrante Italiano) se realizan homenajes y desfiles en su memoria.
Dos monumentos, una misma idea
Otro de los hitos que repasó Guida Bria fue la historia de la estatua ecuestre de Manuel Belgrano en el Parque Independencia, sobre bulevar Oroño, que tiene una réplica idéntica en la Piazza Tommaseo de Génova.
La idea de erigir ambos monumentos nació en 1922 durante una reunión de diplomáticos y personalidades en Italia. Participaron el médico y ministro Ángel Gallardo, el rosarino Santiago Pinasco y Claudio Newell, hijo del fundador del club rojinegro.
Génova, 1927
El monumento italiano se inauguró el 12 de octubre de 1927 en la Piazza Tommaseo y fue obra del escultor Arnaldo Zocchi. Se fundió con el bronce de un cañón histórico donado por el teniente general Pablo Riccheri. A la ceremonia asistieron altas autoridades argentinas e italianas, el regimiento de Patricios y una delegación de Granaderos a Caballo.
Como dato de color, los caballos que viajaron en barco desde Argentina para el desfile fueron donados y permanecieron en suelo italiano por la complejidad logística de traerlos de regreso.
Rosario, 1928
El monumento rosarino se inauguró exactamente un año después, el 12 de octubre de 1928, en Bulevar Oroño y Parque Independencia, también con autoría de Zocchi. Tuvo una particularidad en su debut: debió inaugurarse sin el revestimiento de granito rojo debido a una huelga de marmoleros en Olavarría, por lo que inicialmente lució la estructura de ladrillos a la vista.