El rincón de la Patagonia donde el bosque se abraza con la estepa
Hay un lugar en Neuquén donde la naturaleza se muestra en su máxima expresión, y no es solo el paisaje lo que sorprende: también es un paraíso para una actividad muy convocante.
En el sur de Neuquén, un punto exacto del mapa condensa la magia de la Patagonia: el Área Natural Protegida Boca del Chimehuin, en el departamento Huiliches, dentro del ejido municipal de Junín de los Andes. Allí, el bosque y la estepa se funden en un paisaje que quita el aliento, con el río Chimehuin como gran protagonista.
Esta área protegida, creada en el año 2000, funciona como puerta de entrada a los lagos Paimun y Huechulafquen. De hecho, es en ese último espejo de agua donde nace el río Chimehuin, que atraviesa un tramo de la reserva y le imprime carácter al lugar.
Un refugio de biodiversidad
La zona es hogar de una gran variedad de especies vegetales y animales. Entre los árboles se destacan pehuenes, cipreses, maitenes y radales, que conviven con una rica fauna. Las aves son las grandes estrellas: cachañas, loicas comunes, águilas moras, tordos, bandurrias, gaviotas y cóndores, solo por nombrar algunas.
Pesca con mosca y aventura
El río Chimehuin es un imán para los amantes de la pesca deportiva, especialmente la pesca con mosca. Pero la oferta no termina ahí: también se puede practicar pesca embarcada, pasear en kayak o bajar por sus rápidos en rafting. Y para los que prefieren la calma, el avistaje de flora y fauna es una experiencia inolvidable.
Con tanto por hacer y descubrir, visitar el Área Natural Protegida Boca del Chimehuin se presenta como una oportunidad única para conectar con la naturaleza en estado puro, tanto para los locales como para los viajeros que llegan a la región.