El riesgo oculto en El Chaltén: un lago glaciar podría desbordarse y el pueblo solo tendría 40 minutos
La ladera del Cerro Solo está cediendo y un lago glaciar amenaza con desbordarse. Un concejal de El Chaltén reveló cuánto tiempo tendría el pueblo para escapar y qué faltaría para estar preparados.
La tragedia en Nepal encendió una alerta en El Chaltén. El concejal Ignacio Moreno Hueyo advirtió que la zona del glaciar Torre enfrenta un riesgo concreto de desprendimiento masivo y reclamó medidas de prevención urgentes. El fenómeno, conocido como GLOF, podría generar un aluvión que llegaría al pueblo en apenas 40 minutos.
Qué es un GLOF y por qué preocupa
Un GLOF (Glacial Lake Outburst Flood) es un desbordamiento violento de un lago glaciar, provocado por el colapso de una pared de roca sobre la cuenca. Según los científicos que expusieron ante el Concejo Deliberante, en El Chaltén existe probabilidad de que ocurra un evento de este tipo.
“El GLOF técnicamente puede suceder y posiblemente vaya a suceder, no en 200 años sino en un tiempo más cercano. Esto no quiere decir que vaya a ser de la magnitud y la intensidad del de Nepal, que era en una región superpoblada. Yo creo que la magnitud no va a ser similar, pero sí, según lo que dijeron los científicos que fueron a exponer al Concejo Deliberante, hay probabilidad de que suceda”, alertó el concejal en diálogo con El Mediador, por Tiempo FM 97.5.
Moreno Hueyo instó a “capitalizar la tremenda tragedia que sucedió en Nepal para tomar todas las medidas de prevención necesarias”.
La amenaza del Glaciar Grande
El riesgo está vinculado al retroceso del Glaciar Grande, que durante unos 20 años sostuvo parte de la ladera del Cerro Solo. “Al retirarse ese glaciar, un retiro bastante rápido de 20 años, esa ladera quedó sin sostén”, explicó.
El concejal describió dos escenarios posibles. El peor: que la ladera se caiga toda junta y genere un impacto enorme sobre la laguna. “Ahí todo el lago saldría como una explosión parecida a la que viste, no de la misma magnitud, pero algo así”. El otro: que el desprendimiento sea progresivo, algo que ya está ocurriendo. “Esa ladera va deteriorándose, se ven las cicatrices en el bosque, que quiere decir que la ladera se está moviendo”, afirmó.
Alerta temprana: la solución que no es tan cara
Moreno Hueyo aseguró que un sistema de alertas tempranas costaría “unos miles de dólares”, una cifra accesible para el municipio o la provincia. Según los modelos matemáticos, esa alarma le daría al pueblo 40 minutos de anticipación antes de que llegue el aluvión.
“En esos 40 minutos tener un protocolo para que cada una de las personas, frente a una alarma activada, sepa qué hacer”, explicó. Y llevó tranquilidad: “Si somos responsables, hacemos la inversión que hay que hacer e instruimos a la sociedad qué hacer en ese tema, es totalmente manejable”.
El concejal comparó la situación con los sistemas de prevención que existen en Chile frente a terremotos y tsunamis. “Podemos vivir aquí, podemos todo, pero tenemos que ser responsables, tenemos que poder evaluar el riesgo y tenemos que poder prevenir”, afirmó.
La crítica política: una mesa sin oposición
En paralelo, Moreno Hueyo cuestionó la mesa de trabajo que se realizó recientemente en el Concejo Deliberante. “La mesa era absolutamente del oficialismo provincial y el oficialismo municipal y no citó a nadie más”, señaló.
También destacó el rol de su par Elizabeth Romanelli: “Mi colega fue la que más se movió con el tema y llevó a un científico a hablar y ni la citaron a ella ni a nadie de la oposición, que son los que más se movieron”.
“Hay una asamblea permanente de ambiente en El Chaltén, hay un montón de instituciones de la sociedad civil que no fueron convocados. Esto nos involucra a todos y todos tenemos que estar pendientes del tema y ser responsables”, concluyó.