El refugio silencioso que crece en San Juan: escuchan a quienes ya no pueden pagar terapia
No es un consultorio ni un confesionario: es un espacio al que llegan personas rotas por la crisis. Y hay un dato sobre quiénes pueden ayudar que sorprende.
El Ministerio de la Escucha se convirtió en un refugio para quienes atraviesan momentos difíciles en San Juan. El espacio, que nació por impulso del padre Andrés Rivero, recibe cada vez más personas que buscan ser escuchadas y contenidas.
La psicóloga Bibiana Noe, MP 299, explicó en Radio Mil20 que la iniciativa funciona de lunes a viernes, por la mañana y por la tarde, antes de cada misa. No hace falta ser católico para acercarse: la propuesta está abierta a cualquier persona en situación de vulnerabilidad.
Un espacio de escucha, no de terapia
Noe fue clara al diferenciar este espacio de un tratamiento psicológico. “No es confesión porque los que lo realizan son laicos”, aclaró, y remarcó que los voluntarios reciben capacitación en escucha activa, con énfasis en la confidencialidad y el respeto.
“La idea es acompañar, sentirse contenido, alojado por alguien que escucha, que lo mira y que sepa que no está solo”, sostuvo la profesional. La escucha activa implica atender no solo el relato, sino también los silencios, la postura y el contacto visual.
Muchas personas llegan con ansiedad elevada, agitadas o muy abatidas. El primer paso, según Noe, es ayudarlas a tranquilizarse para ordenar lo que están atravesando. “Una característica fundamental es no juzgar la situación del otro, solo escuchar”, destacó.
Vulnerabilidad económica y derivaciones
Entre las consultas más frecuentes aparecen situaciones de calle, dificultades económicas, deudas, abusos y violencia. Los voluntarios manejan información sobre la red de derivación local, que incluye centros de salud, refugios y organismos de protección de niños, niñas y adolescentes.
“Los voluntarios tienen ese conocimiento de esta red social que se tiene para poder derivar”, afirmó Noe. La cantidad de personas que se acercan fue en aumento, en parte porque el espacio ganó visibilidad y también por el impacto de la crisis económica en el acceso a terapias.
Muchos interrumpen sus tratamientos por no poder pagar una consulta, aunque Noe también notó una mayor conciencia sobre la salud mental. En ese contexto, el Ministerio de la Escucha aparece como una alternativa de acompañamiento, sin reemplazar la atención profesional.
Horarios de atención
El espacio funciona aproximadamente una hora y media antes de cada misa. Por la mañana, la recepción arranca cerca de las 7, antes de la celebración de las 8:30; por la tarde, la atención comienza alrededor de las 17:30, previo a las misas vespertinas.
La continuidad del servicio depende del trabajo de los voluntarios y de la articulación con la red de derivación disponible en la provincia.