El refugio secreto de Juliana Awada en Villa La Angostura: así es la casa que eligió para empezar de nuevo
¿Te imaginás una casa donde ningún árbol fue tocado para construirla? Así es el refugio que Juliana Awada eligió en la Patagonia tras su separación. Los detalles que nadie contó.
Tras su separación de Mauricio Macri, Juliana Awada encontró en Villa La Angostura mucho más que una simple propiedad: un santuario patagónico donde la naturaleza manda y el lujo se esconde en los detalles. La ex primera dama se quedó con una imponente casa que redefine el concepto de hogar.
La residencia, enclavada en el corazón del bosque patagónico, no busca imponer su presencia sino fundirse con el entorno. Su construcción estuvo marcada por una orden innegociable: "Ningún árbol debía ser tocado", un mandato que la propia Awada impuso desde el inicio del proyecto.
Para lograr esta integración perfecta entre arquitectura y paisaje, la empresaria trabajó codo a codo con la interiorista Daniela Galitó y el equipo de paisajistas Martina Barzi y Josefina Casares. El resultado es una vivienda que respira calidez y minimalismo, con una fachada de tonos negros que se mimetiza con la foresta circundante.
¿Qué hay dentro de la casa de Juliana Awada?
El interior es un homenaje a la artesanía auténtica. Los muros de roble de Eslavonia enmarcan espacios donde las piezas decorativas cuentan historias: lámparas de barro y tejidos finos elaborados por manos del norte argentino se convierten en protagonistas. Nada de ornamentos superfluos, solo objetos con valor intrínseco y raíces culturales.
La conexión entre el interior y el exterior es total. Las amplias aberturas y la distribución de los ambientes hacen que la vida se desarrolle sin fronteras, como explica Galitó: "De afuera hacia dentro y viceversa". La chimenea central y las mesas de madera quemada son el corazón de las noches de verano en familia.
El refugio personal: huerta e invernadero
Más allá de los salones, Awada cultiva su propio mundo verde. Una huerta personal y un invernadero extienden la serenidad del hogar hacia el jardín, nutriendo su afinidad con la tierra. Es en estos rincones donde la ex primera dama encuentra la calma que buscaba.
Esta propiedad, que ya había sido presentada en sociedad con fotos que circularon en su momento, ahora adquiere un nuevo significado en la vida de Juliana. Es el punto de partida de un capítulo definido por la paz, la creatividad y una conexión profunda con sus gustos más íntimos.
Las imágenes de la casa, tomadas por el fotógrafo Luis Ridao, muestran cada rincón de este sueño hecho realidad: desde el mate frente al lago hasta las alfombras de pura lana y las consolas de madera quemada. Un hogar que, como su dueña, encuentra su fuerza en la autenticidad.