El refugio patagónico de Carola Del Bianco: la modelo que cambió los flashes por la naturaleza
¿Qué hace hoy una de las modelos más famosas de los 90? Carola Del Bianco encontró en la Patagonia un refugio de paz y naturaleza. Conocé cómo cambió su vida y qué conserva de su pasado.
Carola Del Bianco, la famosa modelo de los 90, dejó atrás las pasarelas para construir una vida junto a la naturaleza en Villa La Angostura. Hoy, a sus 50 años, disfruta de un presente tranquilo y fiel a su esencia.
La exmodelo, que supo brillar en las revistas y campañas de la década del 90, encontró en el sur argentino el escenario perfecto para su nueva vida. Junto a su pareja, Francisco “Paquito” Mayorga, con quien lleva 30 años de relación, formó una familia y adoptó una rutina muy ligada al entorno natural.
¿Cómo recuerda sus años de modelo?
En una entrevista exclusiva con Río Negro, Del Bianco recordó sus inicios: “Trabajé desde muy chica y durante muchos años. El trabajo me acompañó en toda mi adolescencia y también de más grande”. Y agregó: “Los 90 fueron una época en la que las modelos estaban muy presentes y en boca de todos. No existían las redes sociales: todo pasaba por las revistas, las gráficas, los carteles en papel”.
La exposición le enseñó a establecer límites: “También aprendí a decidir hasta dónde quería que los demás conocieran mi vida y qué cosas prefería guardar para mí y para mis seres queridos”. En sus inicios, su mamá y Pancho Dotto, su representante, fueron fundamentales para cuidarla.
¿Qué la llevó a dejar Buenos Aires?
Del Bianco explicó que su amor por la naturaleza viene de chica: “Siempre me imaginé viviendo en un lugar rodeado de ella y siendo parte de ese entorno”. Además, la Patagonia tiene un valor sentimental: “Cerca de donde vivo iban mis abuelos y mi mamá con sus hermanos”.
El contraste con su vida anterior fue grande: pasó de los flashes a una casa a la que durante años solo se podía llegar por agua y no tenía luz. “Fue un contraste muy grande, pero buscado. Al principio fue una aventura: disfrutar de vivir de otra manera, alejarnos de los tiempos y de la locura de la ciudad. Después se convirtió, simplemente, en parte de nuestras vidas”, relató.
¿Cómo influyó la Patagonia en su estilo?
La modelo aseguró que su forma de vestirse cambió: “¡Claro! Aunque también siento que, con los años, soy cada vez más fiel a mí misma, a mi esencia y a mis elecciones”. Para su rutina, elige la comodidad: “Por lo general, no salgo del jean, las zapatillas y la remera blanca”.
La naturaleza también se refleja en sus colores: “Uso mucho los colores de la tierra, verdes y algún rojo”. Y confesó que conserva recuerdos de su época como modelo: “Tengo los álbumes que durante años armaban mi abuela y mi hermana con las fotos mías que salían en las revistas. También guardé algunos pantalones de tiro bajo de los 90 que ahora volvieron y a mis hijas les encantan”.
Consumo consciente y belleza
Del Bianco se mostró a favor del slow fashion: “Elegir prendas de buena calidad, con materiales nobles, reciclados u orgánicos; reutilizar la ropa y elegir marcas que vayan por ese camino”.
Sobre la belleza, opinó: “Es parte de todo. Está en un amanecer entre las montañas, en la risa de mis hijos, en un beso, en ver crecer los alimentos de mi huerta, en la moda, en la nieve cayendo, en una chimenea prendida, en la sonrisa de una abuela”.
Finalmente, al ser consultada por su lugar en el mundo, fue contundente: “La Patagonia es donde elegí echar raíces y ver crecer a mis hijos”.


