El refugio natural de Neuquén que combina bosques, fauna y tradiciones ancestrales
Entre bosques de pehuenes y el lago Aluminé, este destino guarda un secreto que va más allá de sus paisajes. Tradiciones ancestrales que siguen vigentes y una fauna única te esperan en un rincón imperdible de Neuquén.
En el corazón de la provincia de Neuquén, entre montañas y bosques milenarios, se esconde un área protegida que pocos conocen pero que tiene todo para convertirse en tu próximo destino. Se trata de Chañy, un lugar donde la naturaleza y la historia se entrelazan de una manera única.
¿Dónde queda y qué lo hace especial?
El Área Natural Protegida Chañy se encuentra a orillas del lago Aluminé, muy cerca de Villa Pehuenia y Moquehue. Su paisaje es un espectáculo: cursos de agua cristalina, bosques de lenga, ñire y pehuenes, y como telón de fondo, el imponente Cerro Mocho, que se eleva a 1.870 metros sobre el nivel del mar.
Pero no es solo el paisaje lo que sorprende. La fauna local es variada y fascinante: aves como la paloma araucana, la lechuza bataraz, la cachaña y el águila mora sobrevuelan la zona, mientras que mamíferos como el chinchillón y el monito del monte encuentran refugio entre la vegetación.
Un legado ancestral que sigue vivo
Lo que realmente distingue a Chañy es su profundo valor cultural. Este territorio fue ocupado por la Comunidad Puel, y aún hoy se pueden apreciar vestigios de esa presencia en sitios históricos. Pero lo más impactante es que las tradiciones no quedaron en el pasado: prácticas como el piñoneo y la trashumancia se transmitieron de generación en generación y siguen vigentes, manteniendo viva la memoria de sus antiguos habitantes.
Chany es un rincón de Neuquén que invita a desconectarse y a conectarse con lo esencial: naturaleza en estado puro, historias que perduran y un entorno que parece sacado de otro tiempo. Un lugar ideal para quienes buscan algo más que un simple paisaje bonito.