El recuerdo fragmentado de la adolescente secuestrada en Paraná que mantiene en vilo a la fiscalía
La fiscal del caso reveló que la víctima no recuerda partes clave del secuestro y que aún no hay certezas sobre un abuso. ¿Qué encontraron las pericias?
La investigación por el supuesto secuestro de una adolescente de 16 años en Paraná avanza a paso firme, pero con más preguntas que respuestas. La fiscal Constanza Bessa reveló que la víctima tiene un recuerdo fragmentado de lo ocurrido y que aún no hay certezas sobre un posible abuso sexual.
Todo comenzó en la madrugada del miércoles, cuando la joven llegó desorientada a una vivienda de la zona de Virrey Vértiz y Luis Vernet. Según su denuncia, había despertado en un descampado sin saber cómo había llegado allí, tras ser interceptada por dos hombres mientras caminaba por avenida Almafuerte y Caputo.
La Fiscalía de Género y Abuso Sexual tomó intervención inmediata y desplegó un amplio operativo que involucra a la Policía y al Ministerio Público Fiscal. La prioridad, por ahora, es preservar la salud de la víctima y reunir evidencia objetiva.
¿Qué dijo la fiscal sobre el caso?
Constanza Bessa, a cargo de la investigación, fue contundente al hablar con Elonce: "Acabamos de iniciar esta investigación y no solamente debemos trabajar con tranquilidad, sino brindarle tranquilidad a la víctima en resguardo de su intimidad".
La joven fue atendida a la 1:20 de la madrugada en la fiscalía, donde radicó la denuncia. Luego pasó por la médica forense y fue derivada al Hospital San Martín para una atención integral. Bessa detalló que "en esa misma madrugada fue atendida por la médica forense en turno y horas después, derivada al Hospital San Martín".
El estado físico de la adolescente, según la fiscal, no presenta lesiones visibles. Pero la hipótesis de que haya sido drogada toma fuerza: "Según el relato de la joven, sí podría haber alguna sustancia que le hubiera producido esta falta de memoria", señaló.
¿Qué pruebas se están analizando?
La investigación avanza en múltiples frentes. Se solicitaron informes sobre la tarjeta SUBE de la joven, se pidieron datos a las compañías telefónicas y el Gabinete de Informática Forense ya intervino. También se realizaron entrevistas a allegados y se esperan más testimonios.
Bessa explicó que trabajan con la División Trata de Personas, la Comisaría 15, la Comisaría Novena, Policía Científica, División 911 y Técnicas Especiales. El objetivo es reconstruir el recorrido de la víctima antes y después del hecho.
Uno de los mayores desafíos es que las cámaras del 911 no lograron ubicar a la joven en los momentos que ella dice haber perdido la memoria. "Eso hace que sea un relato fragmentado, por ahora, y que tengamos que resguardar la información", admitió la fiscal.
¿Hubo abuso sexual?
La fiscal fue clara: no hay certezas sobre un delito contra la integridad sexual. "Si bien ha trascendido en las noticias que ella podría haber sido víctima de un delito, es una joven que tiene un recuerdo fragmentado y hasta ahora, nosotros no tenemos certeza de que haya sido víctima de un delito contra su integridad sexual", aclaró.
Sin embargo, el protocolo obliga a actuar con la máxima diligencia. "En mi obligación de actuar con debida diligencia, se investiga el hecho como si hubiera una victimización sexual, pero eso es algo que no parte del relato de la joven", enfatizó Bessa.
El rol de los vecinos
La rápida reacción de un matrimonio fue clave. La joven se acercó a ellos pidiendo ayuda y dieron aviso al 911. "El proceder de la joven fue justamente muy atinado", destacó la fiscal.
Bessa recomendó que, ante situaciones similares, se pida ayuda de inmediato y se llame al 911, porque "eso también genera evidencia que luego nos sirve a los investigadores".
La escucha formal de la adolescente ante el equipo técnico del Ministerio Público de la Defensa será determinante. "Hasta que yo no pueda escuchar a la joven directamente, que es el eje más importante de cualquiera de estas investigaciones, posiblemente no pudiéramos dar más noticias al respecto", concluyó Bessa.