El radioteatro mendocino que desafía a las plataformas y emociona hasta las lágrimas
En plena era digital, un grupo mendocino mantiene vivo un género que nació con la radio. ¿Qué pasa cuando el público descubre que los efectos de sonido se hacen en vivo y que la imaginación sigue siendo la mejor pantalla?
En tiempos de pantallas, redes y streaming, el radioteatro sigue encontrando un público que se deja llevar por la voz y la imaginación. En Mendoza, el elenco Radioteatro en Escena trabaja para mantener vivo un género que nació con la radio y que hoy se reinventa en los escenarios.
Un género nacido con la radio
El radioteatro argentino tiene sus raíces en los orígenes mismos de la radiodifusión. El 27 de agosto de 1920, la Sociedad Radio Argentina, liderada por Enrique Telémaco Susini junto a Miguel Mujica, César Guerrico y Luis Romero Carranza —los llamados “Locos de la Azotea”— realizó una de las primeras transmisiones programadas desde Buenos Aires. La radio entró así en los hogares y abrió la puerta a la ficción en la intimidad de las familias.
Para Leandro Amoroso, productor y actor de Radioteatro en Escena, aquel momento significó una verdadera revolución cultural. “La introducción de la radio en el hogar significó la posibilidad de acceder de manera sencilla a las novedades comunitarias y sobre todo, permitió el ingreso de la ficción en la intimidad de las familias, en los comercios, en los talleres”, explicó.
La magia de lo artesanal
A diferencia del teatro tradicional, el radioteatro construye mundos con la voz, la música y los efectos de sonido. La falta de escenografía no es una carencia, sino una invitación a que cada oyente complete la historia con su propia imaginación. En Radioteatro en Escena, los efectos sonoros se hacen de manera artesanal y en vivo, evitando al máximo las grabaciones o dispositivos tecnológicos.
“El objetivo es que quien escucha las escenas dé rienda libre a su imaginación”, señaló Amoroso a SITIO ANDINO. Y cuando el género llega a un teatro, la experiencia se vuelve doble: el público ve el trabajo de los actores, del efectista de sonidos o foley, la dirección y la operación técnica, mientras al mismo tiempo construye sus propias imágenes.
“Considero que quien asiste a estos espacios vive dos espectáculos al mismo tiempo”, sostuvo Amoroso.
El desafío de llegar a los jóvenes
Uno de los frentes en los que el elenco busca expandir el género son las escuelas secundarias. La experiencia, según Amoroso, acerca a los adolescentes a una expresión artística con un siglo de historia, pero también les ofrece algo distinto a lo que viven frente a las pantallas.
“Les acercamos a una experiencia centenaria y que a su vez es totalmente novedosa”, explicó. Los jóvenes suelen sorprenderse con la ejecución artesanal de los efectos sonoros y, durante la función, se genera un particular alejamiento del universo digital. Después de cada presentación, el elenco conversa con los estudiantes para saber qué imaginaron, qué les provocó la historia y si tenían algún vínculo previo con el radioteatro.
Amoroso recuerda a una estudiante que llegó a llorar por la muerte ficticia de un personaje. “Sin dudas, pudo sellar con todo su corazón el pacto ficcional”, relató.
Las nuevas tecnologías como aliadas
En un contexto dominado por las plataformas de streaming y los contenidos audiovisuales, el radioteatro podría parecer una expresión del pasado. Sin embargo, Amoroso considera que las nuevas tecnologías pueden contribuir a su recuperación. Hoy existen radionovelas y episodios de ficción sonora disponibles en internet, lo que abre posibilidades para llegar a públicos que no conocieron el género tradicional.
Además, el productor destaca que la radio mantiene una llegada amplia sin exigir conexión a internet ni pago de plataformas. “Esa es su mayor riqueza: su universalidad, su gratuidad”, remarcó.
Para Radioteatro en Escena, mantener vivo el género no es reproducir una fórmula antigua, sino recuperar una forma de narrar que pone en el centro la escucha, la imaginación y el encuentro entre artistas y espectadores. “En lo que a mí respecta, el radioteatro me cambió la vida”, expresó Amoroso, y agregó: “Vislumbro un futuro brillante porque apunta a potenciar nuestras cualidades: escucharnos, encontrarnos, propiciar espacios virtuales y reales de creación compartida y sobre todo, emocionarnos… para recordar que somos ante todo y por sobre todo, humanos”.
Próxima función en el Teatro Quintanilla
Quienes quieran vivir esta experiencia podrán hacerlo el viernes 4 de septiembre a las 20:00 en el Teatro Quintanilla (Av. Sarmiento, Ciudad), donde Radioteatro en Escena presentará “La Leona de los Llanos”, de Sebastián Pozzi, en el marco del XXVII Festival de Estrenos.
La obra reivindica la figura de Victoria Romero y su lucha junto a su esposo, el caudillo Ángel “Chacho” Peñaloza, contra el centralismo porteño. La dirección está a cargo de Luciana Cárpena, con asistencia de Lorena Bredeston, producción de Leandro Amoroso y operación técnica de Ezequiel Aracena. El elenco está integrado por Leandro Amoroso, Danyel Bustos, Cristian Castro, Pamela Ortiz, Natalia Pintos, Chicho Vargas, Mariela Svachca y Mauro Winckler.
Las entradas se consiguen a través de EntradaWeb.