El puente que Ullum esperaba llegó de la mano de una minera: dónde lo van a instalar
El intendente de Ullum recibió un puente Bailey que podría terminar con los cortes de la Ruta 60. La minera Golden Mining lo entregó gratis, pero la historia no termina ahí: falta un paso clave antes de que se instale. ¿Dónde lo van a poner?
La Municipalidad de Ullum recibió un puente tipo Bailey que promete terminar con los cortes de la Ruta 60 durante las tormentas. La estructura, de unos 25 metros de largo y 45 toneladas de capacidad, fue entregada en comodato gratuito por la minera Golden Mining y ya tiene un destino probable: la zona del Río Seco, al oeste de las plantas solares.
El intendente David Domínguez explicó que ese tramo queda incomunicado cada vez que las crecidas de barro y agua bajan de los cerros, sobre todo en verano. La situación no solo complica a los vecinos: también frena el paso de ambulancias y servicios de emergencia.
Un puente pensado para camiones y ambulancias
Según el jefe comunal, la estructura está preparada para soportar vehículos pesados. “Estando bien instalado está para soportar camiones de hasta 45 toneladas, así que no va a haber problema en el paso vehicular ni de ambulancias, que es para lo que está previsto”, afirmó Domínguez.
El puente fue entregado en condición nueva o seminueva y en las próximas horas será trasladado a un depósito municipal. La donación quedó formalizada mediante un convenio firmado por la presidenta de Golden Mining S.A., Sonia Delgado, y el gerente general, Franco Emanuel Morales.
Los pasos que faltan antes de verlo instalado
Antes de que el puente llegue a la ruta, el acuerdo debe ser aprobado por el Concejo Deliberante. En paralelo, la ubicación definitiva sigue en evaluación junto a Vialidad e Hidráulica, los organismos provinciales que deben definir el terreno, el margen más conveniente de la ruta y el anclaje de la estructura.
El puente Bailey es una solución portátil y prefabricada que se arma con piezas transportables, sin necesidad de maquinaria pesada. Fue diseñado originalmente para uso militar durante la Segunda Guerra Mundial por el ingeniero británico Donald Bailey y luego se adoptó como recurso de emergencia ante crecidas o cortes de caminos.
Un problema que viene de lejos
Domínguez aclaró que el problema más frecuente en la zona no es el caudal del río San Juan, sino las crecidas de barro y agua que bajan de los cerros en verano. Además, señaló que las defensas construidas desde fines de los años 60 quedaron desactualizadas por el crecimiento del pueblo y derivan esos caudales hacia la calle Pedro Jiménez, con impacto sobre los barrios Dique I y II, Agua y Energía, 25 de Mayo, Lote Hogar 55 y el complejo Las Invernadas.
La instalación del puente apunta a asegurar la conectividad y el paso de vehículos de emergencia mientras se define la obra y su emplazamiento final. En San Juan ya hubo antecedentes de este tipo de estructuras: en Calingasta funcionó durante años un puente Bailey operado por el Ejército Argentino en la zona de La Junta de los Ríos, clave para habilitar el paso hacia el cerro Mercedario hasta que fue reemplazado por una obra permanente. También se usó este tipo de puente para restablecer la circulación con Mendoza y San Luis cuando socavones cortaron rutas de acceso.