El puente que Misiones espera hace años: apareció la cifra que lo destrabaría todo
El Soberbio y Brasil volvieron a negociar por el puente internacional que cambiaría la frontera: hay una cifra millonaria ya reservada y una fecha clave en Posadas. Pero antes exigen resolver algo que hoy les está costando clientes y seguridad.
Autoridades de Misiones y del sur de Brasil volvieron a sentarse a negociar por dos temas que llevan años trabados en la frontera entre El Soberbio y Tiradentes do Sul: los controles y el viejo sueño de un puente internacional. El intendente de El Soberbio, Ricardo Leiva, confirmó que una delegación misionera viajó este viernes a la ciudad brasileña de Três Passos para destrabar el primer punto.
El planteo central fue concreto: que Brasil vuelva a instalar a su Policía Federal en la zona de Tiradentes do Sul, una fuerza que hoy no opera allí y cuya ausencia complica el movimiento diario de personas y mercaderías entre ambos países.
"Lo que fuimos a hacer hoy es justamente eso, que ellos nos ayuden a ver la posibilidad de que Brasil instale nuevamente a la Policía Federal en el municipio de Tiradentes do Sul", señaló Leiva.
El negocio que se escapa de El Soberbio
El impacto de esa falta de control se siente en el mostrador. Según el jefe comunal, la diferencia cambiaria debería atraer más compradores brasileños a El Soberbio, pero eso no ocurre.
"Hoy, por la diferencia de cambio, debería venir mucha más gente a comprar aquí en nuestra localidad y no lo hacen porque del otro lado pasan y les sacan todas las cosas porque no entraron legalmente", sostuvo.
Leiva comparó la situación con otros pasos de la provincia que tienen estructura consolidada y advirtió que comerciantes de El Soberbio ya evalúan trasladar parte de su actividad hacia Alba Posse, donde el intercambio con Brasil resulta más sencillo. Del lado argentino, recordó, operan Gendarmería Nacional y Prefectura Naval.
"La Policía Federal estando del otro lado también sería importante por esta cuestión de seguridad", indicó.
El puente, otra vez sobre la mesa
Con los controles como prioridad, la construcción de un viaducto internacional entre ambas localidades volvió a la agenda. Leiva fue claro con el orden de los pasos: primero la fuerza de seguridad, después la obra.
"Vamos a ir por orden. La prioridad es traer la Policía Federal primero y después seguir trabajando en este tema", afirmó.
Como parte de las gestiones, quedó fijada una reunión para el próximo 15 de octubre en Posadas, donde representantes del Gobierno provincial recibirían a una comitiva brasileña. "Generamos desde allá una reunión para el 15 de octubre. Vendría una comitiva del lado de Brasil para tratar de ir avanzando", adelantó.
El intendente aclaró que una conexión internacional requiere acuerdos migratorios, aduaneros y de seguridad, por lo que será necesaria la intervención de legisladores nacionales y de ambos gobiernos centrales. "Del lado nuestro están todas las instituciones, les falta a ellos. Ahora hay que empezar a hablar con nuestras autoridades nacionales", explicó.
Los 60 millones que ya estarían reservados
El dato que más llamó la atención del encuentro fue el financiamiento. Según Leiva, existirían alrededor de 60 millones de dólares reservados para la construcción, contemplados dentro de mecanismos vinculados al Mercosur, mientras el Gobierno de Río Grande do Sul trabaja en el anteproyecto.
"El fondo ya está reservado. Son 60 millones de dólares y Río Grande do Sul está trabajando en el anteproyecto. Ellos estarían financiando", aseguró.
El jefe comunal describió una situación poco habitual: primero apareció la plata y después el proyecto. "Esto fue al revés de otros proyectos. Antes teníamos los fondos, pero no teníamos el proyecto", resumió.
En cuanto a las dimensiones, estimó que el puente tendría entre 400 y 450 metros por el menor ancho del río Uruguay en ese sector. "Acá es bastante angosto. Serían más o menos 400 o 450 metros, por eso no sería un puente tan grande", precisó.
Para Leiva, la conexión podría transformar la dinámica productiva y laboral de toda la zona. "Ellos no tienen mano de obra. Sus empresas están perdiendo negocios porque no tienen trabajadores y nosotros tenemos esa fortaleza", manifestó.
La cercanía entre El Soberbio y Três Passos, a unos 30 kilómetros de Tiradentes do Sul, ampliaría además los vínculos laborales y empresariales a ambos lados de la frontera. En la reunión también participó un empresario brasileño del turismo que traslada pasajeros hacia las playas del sur, Río de Janeiro y Gramado, interesado en una conexión directa.