El puente que cambiará la vida en la ruta a Vaca Muerta ya tiene fecha: los primeros trabajos avanzan a paso firme
Un puente sobre el arroyo Carranza avanza a paso firme y promete cambiar para siempre el viaje entre Añelo y Rincón de los Sauces. Detrás de la obra hay un dato que nadie esperaba y que anticipa cómo seguirá todo.
La obra que promete transformar el cruce del arroyo Carranza, en la Ruta Provincial 5, ya está en marcha. El puente que unirá Añelo y Rincón de los Sauces alcanzó un avance físico del 4% y un avance financiero del 3,3%, según la última medición oficial. El proyecto busca reemplazar los dos badenes de hormigón que hoy permiten atravesar el arroyo y que, con las crecidas, complican la circulación en una zona clave para las comunidades y para la actividad de Vaca Muerta.
¿Cómo se financia y quién controla la obra?
La Subsecretaría de Recursos Hídricos es el organismo comitente y tiene a su cargo la supervisión del proyecto. La inspección corresponde a la Dirección Provincial de Vialidad del Neuquén. La intervención se desarrolla sobre los primeros dos kilómetros de la Ruta Provincial 5 desde su empalme con la Ruta Provincial 7, en el tramo que vincula Punta de Agua con Rincón de los Sauces. Se trata de un corredor utilizado a diario por las comunidades de la zona y por el intenso tránsito vinculado a la industria hidrocarburífera.
¿Qué trabajos se están ejecutando hoy?
Las tareas actuales se concentran en el hormigonado de los pilotes de fundación del puente, la demolición del badén Norte, la ejecución de terraplenes y las excavaciones para las fundaciones de las alcantarillas del badén Sur. La inspección informó que el ritmo de ejecución supera el previsto en el cronograma vigente. En las próximas etapas se prevén las armaduras, el encofrado y el hormigonado de los cabezales de las pilas centrales y de los estribos, además de las fundaciones de las alcantarillas y la subbase de la calzada.
Así será la nueva estructura
El nuevo cruce se construye sobre el sector del badén Norte y tendrá 120 metros de longitud, con cuatro tramos de 30 metros. La estructura contará con dos estribos y tres pilas centrales, sostenidos por 30 pilotes de entre 0,60 y 0,90 metros de diámetro y ocho metros de profundidad. El tablero tendrá 24 vigas pretensadas de 30 metros y una losa de hormigón armado, junto con apoyos de neopreno, losas de aproximación, defensas de hormigón tipo New Jersey y una carpeta de rodamiento de cinco centímetros.
En el sector del badén Sur se ejecutarán dos alcantarillas. La primera tendrá tres vanos de cinco metros de ancho, tres metros de alto y 11 metros de largo; la segunda tendrá un vano con las mismas dimensiones. El proyecto suma muros de ala para el ingreso y la salida de ambas estructuras, además de repavimentación y acondicionamiento de accesos, banquinas, defensas metálicas, señalización vial y protección de taludes. Las excavaciones para las futuras fundaciones ya forman parte de las tareas previstas en ese sector.
El desvío que mantiene la circulación
El puente reemplazará los dos badenes de hormigón armado que permiten hoy el cruce del arroyo Carranza, con longitudes aproximadas de 90 y 30 metros. El desvío paralelo ya está ejecutado y habilitado, tiene una calzada de 10 metros y permite la circulación en ambos sentidos, incluidos vehículos de transporte y cargas especiales. La obra fue adjudicada al consorcio Servipet-Coarco por una inversión de 9.197.685.978 pesos y tiene un plazo contractual de 690 días corridos, con finalización prevista para junio de 2028.