El proyecto Secretoma para el pie diabético sumó un aval clave y ya tiene fecha para la próxima etapa
El proyecto Secretoma para el pie diabético parecía encaminado sin sobresaltos, pero la firma del acta notarial destrabó algo que estaba pendiente: ahora ya se sabe cuándo empieza la etapa con pacientes. ¿Qué falta?
La documentación del proyecto Secretoma, destinado al tratamiento del pie diabético, quedó formalmente certificada con la firma de un acta notarial que deja constancia de la recepción, el estado y las verificaciones técnicas del material. Se trata de un nuevo avance en un trabajo conjunto entre el Ministerio de Salud Pública y la Federación Económica de Tucumán (FET) que lleva casi dos años.
El material reunido incluye actas, registros y verificaciones del proceso, con la recepción de las muestras, su cuantificación y el registro fotográfico certificado. Todo fue entregado en un cuadernillo que quedará como respaldo documental de las etapas desarrolladas hasta ahora.
La iniciativa se enmarca en las acciones del Ministerio de Salud, a cargo de Luis Medina Ruiz, para incorporar conocimiento, investigación e innovación al sistema sanitario provincial. El proceso cuenta con el acompañamiento de la FET y los lineamientos del gobernador Osvaldo Jaldo, con el objetivo de generar nuevas herramientas frente al pie diabético, una problemática de gran impacto sanitario.
Qué dijeron los protagonistas
El secretario general de la Federación Económica de Tucumán, Gregorio Elías Werchow, destacó el camino recorrido y explicó que la certificación es una instancia clave antes de la siguiente etapa. “Esta es la conclusión de casi dos años de trabajo conjunto con el Ministerio, a través de la Federación Económica, para poder recibir el material que será implementado con pacientes tanto en el Centro de Salud como en el Hospital de Lomas de Tafí”, señaló.
Werchow remarcó que cada paso debía quedar debidamente documentado. “Todo tenía que estar certificado por escribano, tanto la recepción como fundamentalmente el estado en que se recibía cada uno de estos materiales. Hoy la escribana entregó todo un cuadernillo con las actas y las verificaciones técnicas”, detalló.
El dirigente consideró que este momento cierra una primera etapa y anticipó que la próxima estará vinculada con los resultados que se obtengan de la aplicación en pacientes. “Estamos dando paso por paso, cada uno con sus certificaciones. La segunda parte la tendremos luego de obtener los resultados en la aplicación en cada uno de los pacientes”, sostuvo.
La certificación notarial
La escribana Lidia Pardo, que intervino en la certificación, explicó que el acta notarial permite dejar asentados los distintos acontecimientos y elementos de la iniciativa. “Se labró el acta, el doctor firmó y se hizo entrega de toda la documentación correspondiente al proyecto Secretoma para el tratamiento del pie diabético”, explicó.
Pardo recordó que durante el desarrollo se realizó un recorrido que incluyó la recepción del doctor Costa, procedente de España y vinculado al proyecto, además de la recepción de las muestras y su posterior cuantificación en el Centro de Salud. “Todo quedó plasmado dentro de las actas notariales y en fotografías que están certificadas. Al doctor se le entregó un cuadernillo donde consta toda esta documentación”, detalló.
La escribana remarcó el valor del registro como antecedente del trabajo en la provincia. “Es un antecedente histórico muy importante para la provincia”, afirmó.
La formalización consolida el respaldo de una etapa y preserva, con trazabilidad y certificación, cada uno de los procedimientos realizados. El proyecto Secretoma busca avanzar en nuevas alternativas para el abordaje del pie diabético y, en esta instancia, continúa su recorrido con cada paso registrado y certificado. El próximo objetivo será evaluar los resultados que surjan de su aplicación en los pacientes.
Así, la articulación entre el sistema público de salud y el sector privado vuelve a poner en el centro la investigación como herramienta para generar conocimiento y explorar respuestas frente a desafíos sanitarios complejos. La documentación formalizada es un respaldo fundamental para seguir avanzando con rigurosidad en cada instancia.