El proyecto que podría cambiarle la economía a Tinogasta: qué se viene
Un predio de 38 hectáreas en Tinogasta podría transformar la economía catamarqueña. El administrador explicó cómo funcionará el régimen, pero hay un punto clave que todavía no está definido.
La puesta en marcha de una zona franca en Catamarca avanza como uno de los proyectos económicos más ambiciosos de la provincia, con un predio de 38 hectáreas en Tinogasta que promete dinamizar la producción y abrir nuevas oportunidades laborales. El administrador del predio, el profesor Abel Martínez, explicó a Radio Inforama los alcances de un régimen que todavía espera su reglamentación final.
¿Qué es una zona franca y cómo funciona?
Se trata de un espacio físico cerrado y controlado por la Aduana, que opera bajo un régimen fiscal diferencial. Allí las mercaderías pueden almacenarse, transformarse o comercializarse sin los tributos habituales. El objetivo, según Martínez, es "potenciar la competitividad de la industria local y facilitar el comercio exterior sin entrar en competencia desleal con el mercado interno".
Tres destinos posibles para la mercadería
El régimen contempla tres usos principales. El primero es la reexportación: si se importan insumos para agregar valor dentro del predio y luego se envían al exterior, no se pagan tributos porque la mercadería nunca se nacionaliza.
El segundo es el almacenamiento transitorio para la industria. Fábricas o bodegas de parques industriales pueden guardar allí sus insumos importados sin pagar impuestos mientras permanezcan en depósito. Los tributos se abonan de forma gradual, solo al momento de retirarlos para producir.
El tercero es el área minorista, similar a los free shops de los aeropuertos: los consumidores podrán comprar productos hasta un límite determinado sin abonar aranceles aduaneros.
Un alivio para las pymes catamarqueñas
El esquema optimiza los costos logísticos internos y reduce la carga financiera inicial de las empresas. Al no tener que pagar por anticipado la totalidad de los impuestos aduaneros por el acopio completo de insumos, las firmas locales ganan competitividad y pueden usar sus materias primas importadas de manera escalonada, a medida que las demandan sus procesos productivos.
Empleo directo e indirecto
La implementación del proyecto dinamizará la economía local por dos vías. La mano de obra directa incluye puestos de trabajo vinculados al cerramiento, la infraestructura, la logística interna, la seguridad, el manejo de depósitos, la maquinaria y la atención en los locales comerciales.
La mano de obra indirecta alcanza al turismo regional, la hotelería, la gastronomía y los servicios de transporte, impulsados por la llegada de visitantes que concurran a la zona comercial. Así, el predio busca consolidarse como un polo estratégico de desarrollo para la región.
Los detalles finos sobre qué productos ingresarán y cómo se operará dependerán de la reglamentación que elaborará una comisión especial en consulta con cámaras y empresas provinciales.